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  • Comunidad en Ciencia: Primer taller de introducción a los desafíos locales de la adaptación al cambio climático en El Chaltén, Patagonia Austral

    Por Natali Ormazábal, El Chaltén. Un domingo otoñal de lluvia en el Chaltén, afuera hay “pesto” como le dicen por aquí, una combinación de viento, lluvia y frío. Los días se acortan y se va poniendo fresco. Eran las seis de la tarde. Estábamos en una sala del Hotel Chaltén Suites formando parte de un encuentro entre vecinos de la localidad y una científica investigadora y amante de los glaciares, para dialogar sobre el rol de los glaciares en la vida de una comunidad y su comportamiento ante el cambio climático. La asociación Boana, quien actúa en Chaltén desde su creación, aborda temas de gestión participativa del agua, el monitoreo comunitario de los ecosistemas, y la adaptación al cambio climático en zonas montañosas. Y en esta oportunidad llevó a cabo una jornada de “Ciencias de la criosfera y adaptación del cambio climático” con la presencia de la Dra. en glaciología y geomática andina, actualmente Presidenta del Grupo de Trabajo “Monitoreo Ambiental y de Infraestructura” de la Comisión Técnica II, de la Sociedad Internacional de Fotogrametría y Sensoramiento Remoto (ISPRS): Gabriela Lenzano. Un encuentro en el cruce entre ciencia, ciudadanía y activismo Marie Anière, co-fundadora de Boana, comenzó con la presentación del taller pasadas las 6.10h de la tarde. Éramos más de 30 personas presentes. Dió un recorrido sobre adaptación al cambio climático, horizonte de planificación y decisiones políticas e introdujo los conceptos de vulnerabilidad e impacto. Y finalmente compartió 3 planes de adaptación que se realizaron en Europa. El objetivo de este encuentro era iniciar un primer diagnóstico de vulnerabilidad participativo con la comunidad para la adaptación al cambio climático. Un desafío mundial que supone intercambios de saberes El pasado julio del año 2023 se registró el mes más caluroso de la historia documentada de la tierra. También, en ese mismo año, fue declarada la “era de ebullición global” por la ONU; y, situándose Chaltén dentro de un área protegida, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en donde los glaciares retroceden cada año, fue oportuno generar este diálogo abierto. Asi es como se creó un espacio de conexión entre las investigaciones de una glacióloga y las observaciones de los vecinos que viven al pie de los circos de glaciares colgantes de la zona norte del parque, y al lado del lago más profundo de Sudamérica, el Lago Viedma. Gabriela Lenzano viajó desde Mendoza a El Chaltén invitada por Boana, y gracias al apoyo de la IACS (International Association of Cryospheric Sciences) / IUGG, para iniciar un diálogo local sobre la necesidad de adaptarse al cambio climático, haciendo hincapié en los resultados de las investigaciones realizadas por IANIGLA, también miembro de la Asociación Internacional de Ciencias Criosféricas, sobre el comportamiento de los Glaciares Upsala, Perito Moreno y Viedma. “Los glaciares son termómetros de sensibilidad al cambio climático”, mencionó la investigadora, fuerte y claro, y la sala escuchaba en total silencio. Los mismos cumplen un rol de identidad para quienes habitan la región de El Chaltén, y a su vez desempeñan un papel fundamental como testigos de las condiciones medioambientales pasadas, presentes y futuras. Esta sensibilidad a los cambios ambientales está condicionada principalmente como consecuencia del cambio climático, agregaba. Para fines del siglo XX la mitad de los glaciares de montaña del mundo habrán desaparecido si la temperatura aumenta de 1.5 grados de aquí a final del siglo, lo cual es un objetivo muy optimista a día de hoy. El nivel medio del mar va aumentando debido a la contribución de los glaciares con su derretimiento, y esta tendencia se ha acelerado 2 veces más que en el siglo XX. Los impactos sobre algunos ecosistemas se acercan a la irreversibilidad, comentaba después. Un momento interesante y de alarma se generó ante las proyecciones de dos secuencias (imagen abajo) sobre cámaras instaladas en los glaciares Viedma y Perito Moreno, en los que puede observarse el movimiento y oscilación de los glaciares. Y el que más llamó la atención fue el fuerte retroceso frontal registrado del Glaciar Viedma en los años 2014 a 2016, para el cual se observa la gran cantidad de masa de hielo que se desprendió. Por lo que, la interacción del mismo con el agua acelera su retroceso de forma considerable. El Glaciar Perito Moreno, por 100 años osciló, avanzó y retrocedió; actualmente está debilitado en sus márgenes y también sufre de vulnerabilidad climática. El glaciar Viedma, es una gran masa de hielo que ha experimentado desde el año 2014 a la fecha una pérdida de 5,5 km2 de superficie de hielo con un retroceso frontal de 2 km aproximadamente, y cuya profundidad del lago cerca del frente del glaciar es de 900 m. Se han registrado velocidades frontales de 3.5 m por día. Por ende, entre los presentes imaginamos el fiordo que quedaría expuesto cuando el Glaciar en cuestión siga retrocediendo. Algo lejos y fuerte de imaginar pero que a su vez está ahí, sucediendo de a poco. Entre los datos compartidos por Gabriela, se muestra que entre 1978-2018 se registró una pérdida de hielo en 28 glaciares que integran el Parque Nacional de los Glaciares de −1.44 ± 0.15 m a−1 w. e. Según escenarios futuros si se logra reducir severamente las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2100, aun así 20% de los glaciares desaparecerían en la Patagonia Austral, por ende, los ecosistemas evidentemente van a cambiar. Actualmente se está trabajando en proyecciones futuras de la región. “Ante este escenario de incertidumbre, ¿qué laderas son más susceptibles o propensas a sufrir deslizamientos?”, nos invitó a preguntarnos conjuntamente. El destino inminente del turismo glaciar La modificación del paisaje por el cambio climático acrecienta la vulnerabilidad en los ecosistemas existentes y la población estable y transitoria, y en este marco se habló sobre el concepto de “Turismo glaciar” y su destino inminente. El desarrollo del turismo glaciar El Chaltén y El Calafate, que son los asentamientos de la región que desarrollan el turismo como base de su economía, debe convertirse en un actor social que debe formar parte de las acciones de adaptación. La importancia del saber local de la comunidad en la construcción del análisis de vulnerabilidad al cambio climático. Gabriela resaltó que son muy importantes las percepciones de las comunidades sobre los problemas ambientales y sociales, su nivel de organización y participación, y el tipo de actividades que desarrollan conjuntamente con el área protegida. Se hizo mención entonces del proyecto “Donde Nacen Las Aguas (DNLA)” el cual combina ciencia, gestión y participación comunitaria con el objetivo de desarrollar nuevas prácticas de conservación de los ecosistemas acuáticos de la Patagonia Austral. Dentro de las acciones que podrían llevarse a cabo, Marie resaltó la importancia de conformar y consolidar mesas de trabajo para confeccionar un sistema de gestión local para ayudar a integrar los resultados del monitoreo de los sistemas físico y social a través de espacios comunitarios. Sería muy venturosa una integración de la ciencia, gestión y comunidad. Al finalizar la exposición, algunos participantes dispararon sus inquietudes sobre la profundidad del glaciar Viedma y su flotación; preguntando qué es lo que pasaría con el aumento de ese agua y cómo eso afecta el cauce de los ríos. Algunos guías de montaña compartieron imágenes tomadas por ellos sobre un cambio abrupto en el margen izquierdo del glaciar Viedma, es algo que vemos todos, que lo percibimos quienes vamos a esos lugares cada año, contaron; se trata de lagunas que se forma en los márgenes de los glaciares y depositan el agua sobre ellos, acelerando el proceso de retroceso. Surgieron también algunas propuestas, encadenado a lo anterior, se propuso que en el marco de ciencias participativas podría crearse una plataforma colaborativa con imágenes que vayan tomando los usuarios del parque. También se planteó sobre el proyecto de ley ómnibus de la gestión presidencial actual y de cómo al cambiar las reglas del juego, podría agravarse la realidad de los glaciares. Al cerrar el espacio un vecino pidió la voz y preguntó, mirándola a Gabriela: “¿Y qué necesitan ustedes, los investigadores, de la comunidad para llevar a cabo su trabajo?“ Estas inquietudes y su participación, demuestran el interés y el amor de los habitantes de Chaitén por contribuir a cuidar los glaciares, su hogar. Hecho que genera buenas expectativas para las interacciones para la adaptación que podrían suceder en adelante. Una turista estaba con sus hijos, dos niños. Se acercó antes de retirarse, agradeció la instancia y resaltó su importancia de estos espacios para las generaciones futuras. Fue un gesto bello que aportó también el clima armonioso de la jornada. Pasadas las 21 h finaliza el taller, afuera seguía el pesto. Esa combinación necesaria de viento, lluvia y frío, la precisa para que sigan existiendo los glaciares que quedan.

  • Contaminación por hidrocarburo en el Lago Argentino: el rol de las observaciones comunitarias para cooperar con los objetivos de conservación del área protegida.

    Desde el 11 de abril se han detectado manchas de hidrocarburos de varios kilómetros de longitud en el brazo rico del lago argentino. Se han localizado restos de hidrocarburos mediante imágenes por satélite y observaciones comunitarias. Steffen Welsch, guía de montaña en el Parque Nacional Los Glaciares y residente de El Calafate, es uno de los principales informadores de la situación. Según sus observaciones, “la mancha tiene aproximadamente 19 kilómetros. Sabemos de la situación desde el 12 de abril, día en el cual se realizó un acta de guardaparques. El 18 de abril se registra oficialmente el acta, y el 22, después de observaciones de terreno con las autoridades competentes, se clausura un barco de transporte, el Alacaufe, por sus malas condiciones.” Esta situación nos recuerda la importancia de las observaciones comunitarias para la implementación del plan de manejo del área protegida. En el marco del programa Guardianes de la Cuenca, recopilamos información comunitaria para crear una base de datos cartográfica de problemáticas ambientales de este sitio patrimonio mundial de la UNESCO. Registrar eventos permite mejorar el alcance de proyectos de cooperación internacional y de ciencias ciudadanas. En un contexto en el cual no existe un programa de seguimiento de las aguas en la mayoría de los cuerpos de agua de la cuenca, la prevención de contaminaciones es particularmente importante en la zona. Además, la difusión transparente de información ambiental sobre el alcance de la contaminación es fundamental para que la comunidad pueda saber en qué estado de conservación se encuentran los ecosistemas de la zona. La conservación de los ecosistemas acuáticos del área protegida requiere de una cooperación multi-actor. El sector privado tiene un papel fundamental en la prevención de contaminaciones y en la creación de planes de contención. La comunicación transparente a través de mesas de diálogo y comités de cuenca es necesaria para el intercambio de información científica, comunitaria e institucional. La transparencia de las instituciones es una de las condiciones del pleno ejercicio de los derechos democráticos ambientales. Recordamos algunos puntos claves de las consecuencias de los derrames de hidrocarburos: El estancamiento de hidrocarburos en la superficie interrumpe los intercambios de oxígeno entre el aire y el agua y reduce la penetración de la luz, lo que altera la fotosíntesis. Pueden cubrir a los organismos vivos con una capa aceitosa que los asfixia. Pueden provocar trastornos genéticos. Son cancerígenos para los seres humanos, los moluscos y los peces. Pero además : La gravedad del impacto de los vertidos de hidrocarburos depende de diversos factores. Las condiciones naturales, como la temperatura del agua y el clima, también influyen en el comportamiento de los hidrocarburos en los medios acuáticos.* La mayoría de los hidrocarburos flotan inicialmente en la superficie del agua y son transportados por la acción de las corrientes superficiales y los vientos. La trayectoria de los hidrocarburos en la superficie de una gran masa de agua (lagos) puede estimarse si se conocen los parámetros de fricción relacionados con las corrientes y la velocidad del viento.** Algunos de los factores que afectan a la capacidad de propagación de un vertido de hidrocarburos son la tensión superficial, el peso específico y la viscosidad. La tensión superficial es la “medida de la atracción entre las moléculas superficiales de un líquido”. Cuanto mayor sea la tensión superficial del petróleo, más probable será que el vertido permanezca en su lugar. Si la tensión superficial del petróleo es baja, el petróleo se extenderá incluso sin la ayuda del viento y las corrientes de agua. La viscosidad es la “medida de la resistencia al flujo de un líquido”. Cuanto mayor sea la viscosidad del aceite, mayor será su tendencia a permanecer en un mismo lugar. *** * https://www.iisd.org/articles/insight/exploring-what-oil-spills-do-fresh-water **https://science.gc.ca/site/science/fr/blogues/dans-coulisses-scene-scientifique/deversements-dhydrocarbures-activites-scientifiques-deccc ***https://www.itopf.org/fileadmin/uploads/itopf/data/Documents/TIPS_TAPS_new/TIP_2_Fate_of_Marine_Oil_Spills.pdf

  • Recibimos a Gabriela Lenzano, glacióloga del IANIGLA, para cruzar miradas entre la ciencia y los usuarios de la montaña sobre las evoluciones locales de los glaciares vinculadas al cambio climático.

    Para el final de temporada turística de nuestra linda localidad, recibimos a Gabriela Lenzano, glacióloga del IANIGLA, con el apoyo del IACS (International Association of Cryospheric Sciences. Invitamos a la comunidad a participar en la charla del domingo 7 de abril, a las 19 horas en Chaltén Suites. ¿Cómo pueden servir los datos científicos para una aplicación de los saberes por los usuarios de la montaña? ¿Cómo pueden interactuar las observaciones de los usuarios de la montaña y la modelización científica? ¿Cómo evolucionan las prácticas de montañismo frente a nuevos desafíos climáticos globales? Estas son algunas de las preguntas que nos haremos en compañía de Gabriela Lenzano y bajo la moderación de Marie Anière Martinez, presidenta de la asociación Boana. Programa: WORKSHOP 1 Diálogos entre ciencia y comunidad: En este taller participativo, identificaremos oportunidades de adaptación al cambio climático en la Zona Norte del Parque. En una primera parte, realizaremos un recorrido de buenas prácticas de adaptación e ilustraremos con ejemplos. En una segunda parte, realizaremos mesas de trabajo con los participantes acerca de temáticas centrales de la adaptación al cambio climático. Ecosistemas pos-glaciares y Agua de deshielo: ¿cómo son los paisajes con descargas anuales de 10 gigatoneladas? Riesgos de deslizamientos en la Zona Norte: comparación de los mapas de deslizamientos de la Zona Norte con las observaciones de terreno. Economía del turismo y adaptación al cambio climático: retos de la diversificación, slow tourism y planificación local WORKSHOP 2 En este segundo taller, compartiremos percepciones, observaciones y emociones, como motores de la acción ecológica. Destacaremos además el papel importante que tienen las mujeres en la comunidad como lideres de iniciativas de preservación del ambiente. Abriremos el diálogo a miembros de la comunidad invitades para tratar del liderazgo ambiental y de propuestas colectivas. Sobre la investigadora Gabriela Lenzano : La Dra. M. Gabriela Lenzano posee más de 18 años de experiencia en investigación interdisciplinaria en el campo de la glaciología basado en ciencia geoespacial y tecnología de la información. Actualmente es responsable del Laboratorio de Geomática Andina (LAGEAN) e investigadora Adjunta del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET, Argentina). Su trayectoria ha estado enfocada en la dinámica glaciar en la Patagonia Austral y Andes Centrales a través de la detección de cambios mediante técnicas de extracción de datos provenientes del sensoramiento remoto. Actualmente se desempeña como presidenta del Grupo de Trabajo 8 denominado “Monitoreo Ambiental y de Infraestructura” de la Comisión Técnica II, de la Sociedad Internacional de Fotogrametría y Sensoramiento Remoto (ISPRS).

  • Alerta sanitaria: la comunidad se moviliza para proteger el medio ambiente y la salud

    Les habitantes de El Chaltén, las asociaciones ecologistas locales, profesionales del centro de salud e investigadorxs del CONICET dan la voz de alarma sobre las consecuencias medioambientales de la sobrecarga turística. En esta pequeña localidad patagónica anidada en el Parque Nacional Los Glaciares, a los pies de los picos más famosos del mundo, la comunidad alerta sobre la contaminación del agua y el desarrollo de bacterias resistentes a los antibióticos causados por la mala gestión de las aguas residuales por parte de la empresa estatal SPSE. El Chaltén experimenta tensiones y desafíos a medida que el turismo se desarrolla a mayor velocidad de la que pueden modernizarse sus infraestructuras básicas. Este pequeño pueblo del sur de la Patagonia argentina, con su vista única del monte Fitz Roy, es una de las mayores reservas de agua dulce del mundo y un destino turístico en rápido crecimiento. El Chaltén está situado en el Parque Nacional de Los Glaciares y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981 por su espectacular belleza, su importancia glaciológica y geomorfológica y su fauna local en peligro de extinción. Uno de los problemas más candentes a los que se enfrenta El Chaltén es el estado crítico de su planta de tratamiento de aguas residuales. La capacidad de la planta ha llegado a su límite y, en 2022, justo antes del inicio de la temporada turística de verano, se registraron vertidos de residuos sin tratar en los ríos que bordean el pueblo. Esta situación supone una grave amenaza para la salud pública y la integridad de las masas de agua superficiales de la región. El Chaltén se encuentra en la encrucijada entre la promoción del turismo sostenible y la necesidad de garantizar la conservación del medio ambiente. El Chaltén tiene unos 3.000 habitantes y recibe más de 10.000 turistas al día en temporada alta*. Residentes, personal sanitario, asociaciones locales e investigadores locales están preocupados por la total falta de control sobre la contaminación de los ríos Fitz Roy y Río de las Vueltas. La alerta sanitaria emitida por los responsables del centro de salud advierte de la presencia de bacterias E.coli y bacterias multirresistentes a los antibióticos aguas abajo de la depuradora. El proyecto de investigación titulado "Estudio de resistencia bacteriana a antibióticos en humedales argentinos", desarrollado por Soledad Domínguez y Soledad Esquius, investigadoras de la Universidad Nacional de Mar del Plata, pone de manifiesto el desarrollo de éstas bacterias resistentes a antibióticos en los ecosistemas acuáticos del área protegida. Los indicios de la presencia de cepas de la bacteria E.coli muestran patrones de resistencia similares a los encontrados en ríos fuertemente impactados por la presencia humana, como los ríos bordeados de industrias como La Plata y Luján. Las bacterias detectadas en el agua de la confluencia de los ríos representan un peligro de desarrollo de enfermedades infecciosas, un riesgo tanto para la salud humana como para la biodiversidad. Hoy en día, los turistas internacionales que visitan el lugar no están informados de los problemas locales, porque se quiere preservar la reputación del sitio. Los franceses son la nacionalidad más representada en la Zona Norte del Parque Nacional de Les Glaciers, con un 20% de los visitantes en 2019**. Los residentes emprenden acciones legales con la esperanza de que las autoridades actúen La comunidad de El Chaltén, preocupada por la crítica situación ambiental derivada del mal estado de su planta de tratamiento de aguas residuales, ha presentado un amparo ambiental contra Servicios Públicos Sociedad del Estado, la empresa pública de la Provincia de Santa Cruz a cargo de la planta de tratamiento. La acción judicial reclama el cese inmediato, urgente y definitivo, la restauración y reparación del daño ambiental de los ríos Fitz Roy y Vueltas, ubicados en el Parque Nacional Los Glaciares. Pero esto sólo fue posible gracias a una extraordinaria alianza de mujeres en primera línea de esta campaña de denuncia. En primer lugar, las investigadoras que desempeñaron un papel esencial en la puesta en marcha de un programa de seguimiento de las aguas de la zona protegida; después, las responsables de conservación del Parque, las médicas, las voluntarias de Boana, las abogadas, las vecinas. Todos utilizando sus medios y recursos para cuidar de su comunidad y su entorno. El actual contexto político nacional aumenta la incertidumbre en torno a la gestión de este problema de salud pública. La defensa de los derechos medioambientales y la gestión transparente del agua corren peligro ante las amenazas de desmantelamiento de los Ministerios de Medio Ambiente y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET) por parte del recién elegido gobierno. Asimismo, el nuevo jefe de gobierno aboga por la privatización de los ríos, a pesar de que Argentina cuenta con más de 8.484 km² de glaciares y una de las mayores reservas mundiales de agua dulce, esencial para el planeta. La negación del cambio climático y la guerra abierta contra los movimientos ambientalistas alimentan y legitiman todas las incitaciones a desacreditar y violentar a los defensores del medio ambiente en un país donde la naturaleza es vista como un recurso a privatizar, explotar y vender como mercancía. Como asociación multicultural, feminista y ecologista, aliada con la investigación y la protección de la naturaleza como bien común de la humanidad, nos mantendremos movilizados, solidarios con los movimientos ciudadanos y seguiremos luchando por los derechos sociales y ambientales de las personas, por un mundo justo y por un planeta habitable y preservado. *Basado en una estimación de la Administración de Parques Nacionales, que registra diariamente el número de visitantes del lugar. **Sgubini, P. (2018). Informe Indicadores de Sustentabilidad Turística de la Municipalidad de El Chaltén, Provincia de Santa Cruz.

  • ¿De qué trata el proyecto de energías renovables de El Chaltén?

    Resumen y balance de situación. Hace algunos años atrás, en junio de 2017, en el marco del Plan de Compensaciones para la provincia de Santa Cruz: “Aprovechamientos hidroeléctricos del río Santa Cruz, y el estudio de Impacto Ambiental (EsIA)”, se solicitó un proyecto de provisión de energía eléctrica a través de fuentes renovables para la localidad de El Chaltén. Desde la asociación Boana presentamos el informe de análisis sintético del proyecto “Provisión de energías renovables para El Chaltén, Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares Argentina”, propuesto y presentado por Energía Argentina en Junio de 2023. Este trabajo de análisis se ha realizado con el apoyo de nuestro socio Free Rivers Fund. El Chaltén es una localidad austral y cordillerana, muy particular, ubicada dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz, Argentina. El lugar posee una combinación única de ecosistemas, elementos y paisajes en un ambiente natural, de los que quedan muy pocos por el resto del planeta. La localidad está aislada, y actualmente su matriz energética depende de una central térmica que funciona a base de combustibles fósiles ubicada al borde del río Fitz Roy y a muy pocos metros de la confluencia de ese mismo río y el Río de Las Vueltas, trabajando las 24hs del día, los 7 días de la semana. La propuesta planteada para la provisión de energía es del tipo híbrido, es decir alternando fuentes renovables y fuentes convencionales y está compuesta por: Un Parque Solar Fotovoltaico (SFV) de 1 MW a construir en 3 etapas (200 KW, 400 KW 400KW). Plazo de ejecución: 7 años. Un Pequeño Aprovechamiento Hidroeléctrico (PAH) de 1.7 MW provisto por dos unidades turbogeneradoras de 15,0 m3/s cada una y 7,5 m de salto. Plazo de ejecución: 20 años. Una Central térmica de back up, abastecida por combustibles fósiles. Una Línea de Media Tensión (LMT) de tipo soterrada de 5 km y 13.2 KV. En nuestro Informe se analizaron los componentes de factibilidad del proyecto, a partir de la información brindada y de investigaciones externas. Puntos de atención y principales impactos sociales y ambientales que deberán ser priorizados. Se consideraron los beneficios a nivel sociales y ambientales, así como también los potenciales impactos negativos del proyecto en cuestión. Se identificaron así, una serie de incoherencias, fallos y carencia de información relevante hasta día de hoy. Se solicitó, oportunamente, el esclarecimiento de datos e información a Energías Argentinas con el fin de ser tomadas en cuenta tanto para el EsIA final como en la evaluación del mismo. El Chaltén posee una estacionalidad muy marcada, esto se traduce en que el funcionamiento óptimo de los paneles solares se daría durante 3 a 6 meses al año, debido al clima extremo con bajas temperaturas en época invernal, nubosidad y nieve; tal cuestión podría ser aplicada también a la baja de caudal del Río de Las Vueltas en invierno. La variabilidad climática, tanto presente como futura debería ser central en las consideraciones de operación y mantenimiento del equipamiento proyectado a instalar, y en el uso muy variable de la energía generada. Resulta primordial así considerar una serie de cuestiones técnicas, operativas y administrativas para lograr un correcto ordenamiento territorial para que las obras a desarrollar sean coherentes con las realidades extremas del lugar. Por otro lado, se destaca la importancia de conocer los detalles del Plan de Cierre y la reinstalación de la Central térmica planificada, que se usaría de forma complementaria a las energías renovables. En concordancia, consideramos que los impactos negativos podrían minimizarse con la implementación de medidas de mitigación correctivas, recalcándose que para lograr su eficacia es necesario establecer un Programa de Vigilancia Ambiental, que permita detectar los problemas que podrían surgir, además de garantizar un seguimiento y control de dichas medidas. Además, debería priorizarse un plan de eficiencia energética para El Chaltén con el fin de evitar incoherencias y reducir el malgasto energético. Nos parece de extrema importancia que en el Estudio de Impacto Ambiental (a ser publicado por la consultora Serman), determine además cuáles serían los impactos sobre la biodiversidad, los ecosistemas y las especies nativas, muchas de ellas protegidas por leyes nacionales. Desde Boana, creemos fundamental que una localidad austral y especial como es El Chaltén, donde sus habitantes y quienes la visitan poseen un amor y respeto profundo por la Naturaleza, sea capaz de poner en práctica nuevos modos de eficiencia y generación energética en su estilo de vida, conforme al paradigma existente donde la mayoría de quienes la visitan buscan esa mágica energía propia de El Chaltén.

  • Movimientos del bosque de Lenga en El Chaltén

    ¿Sabías que los bosques de montaña se mueven hacia las alturas como estrategia de adaptación a los cambios de temperatura y precipitación? Explora nuestro artículo en colaboración con Ana Srur, investigadora del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA).

  • Arden Los Glaciares - El Chaltén, Patagonia

    El pasado 8, 9 y 10 de enero se quemaron unas 100 hectáreas de bosque en pocas horas. Gracias al trabajo de brigadistas ICE y voluntarios actuando desde hace 2 días en terreno y tras la movilización de un avión hidrante, se logró controlar el incendio. Hace justo un año, desde Boana, con los voluntarios del Chaltén y agentes de parques realizamos una toma de muestras exactamente en este sitio de la Vuelta del Huemul, de creciente frecuentación turística, para relevar datos sobre las aguas del parque. Hoy este incendio es una triste manera de recordar que los ecosistemas de este sitio Patrimonio Mundial son muy vulnerables frente a las sequías (aceleradas por el cambio climático) y frente a los impactos humanos provocados por el uso recreativo del parque. A pesar del aumento del turismo en El Chaltén en estos últimos años, no observamos ninguna medida significativa de incremento de recursos y presupuesto para los servicios de prevención de riesgos e intervención del Parque Nacional de los Glaciares. Esta immensa y preservada reserva mundial de agua dulce necesita más recursos Mapa: André Barbosa Tavares Fuente: sentinel.hub.com Vistas infrarrojos de los días 2/01/23 y 10/01/23 antes y después del incendio. #worldheritagesite #unesco #patagonia #incendiosforestales #iucn #forestfire #brigadistasenlucha #incendies #mountainsmatter #derechosdelanaturaleza #climatechangeadaptation #rethinkingconservation

  • ¿Qué es el patrimonio biocultural y por qué es fundamental adoptar esta perspectiva?

    Un marco conceptual que supera la brecha entre naturaleza y cultura Desde los años 1980, tras las alertas de los científicos, las autoridades toman consciencia de la gravedad de la situación de pérdida de biodiversidad, es decir la sexta extinción masiva de las especies, provocada por el ser humano. La historia de estas discusiones internacionales sobre la biodiversidad apunta que, en un principio, sólo trataban de la propiedad estatal de los recursos biológicos, y que luego se ampliaron bajo la presión de los activistas indígenas y las sociedades científicas, para incluir los conocimientos locales sobre la naturaleza. Sin embargo, esta biodiversidad se piensa como una diversidad de especies de plantas y animales que han evolucionado en la Tierra, interconectados entre sí y con los ecosistemas en los que viven, sin incluir a los seres humanos como parte de esta red de interconexiones. La conservación de la naturaleza se piensa además desde la posible utilidad que puede beneficiarle a la sociedad capitalista y extractivista de los recursos. En los años 90, es gracias a los avances en el ámbito de los derechos humanos de las comunidades indígenas, como el derecho a la tierra, los derechos a los recursos tradicionales, los derechos de propiedad y los derechos culturales y lingüísticos, que se relacionan progresivamente las diversidades ecológicas y las diversidades culturales. A su vez, los lingüistas y etnólogos llaman la atención sobre la veloz y dramática extinción de las lenguas en el mundo, ya que se estima que, para finales del siglo XXI de las 6,900 lenguas actuales habrán desaparecido entre un 50 y 90%. Los territorios indígenas cobran interés para la comunidad científica ambientalista crítica, quienes observan una relación entre las zonas de conservación ambiental y los territorios indígenas. Estas investigaciones muestran la fuerte correlación entre las zonas de concentración de biodiversidad preservada, y la presencia de grupos indígenas y de diversidades culturales y lingüísticas. Se destaca entonces la desconexión de las sociedades occidentales con sus entornos. El concepto de Patrimonio Biocultural emerge en el ámbito académico como una gran sinergia entre dos poderosos movimientos sociales globales contemporáneos: la reivindicación de los pueblos originarios o indígenas y el ambientalismo crítico. El concepto de diversidad biocultural impulsa un campo de investigación que, a partir de las ciencias sociales, lingüísticas y naturales, trata de identificar las correlaciones y posibles conexiones causales entre estas diversidades, examina las dinámicas sociales, económicas y ecológicas que las amenazan y explora las implicaciones de la pérdida de diversidad biocultural para la sostenibilidad. El patrimonio biocultural, como diversidad biológica y cultural inter-conectada de las comunidades locales y los pueblos indígenas, implica la noción de cuidado colectivo. El cuidado colectivo además reúne un conjunto de conocimientos ecológicos locales, así como valores y sistemas de creencia. Hoy en día, las aplicaciones del concepto incluyen el desarrollo de enfoques bioculturales para la conservación, instrumentos políticos para proteger los derechos bioculturales y herramientas e iniciativas sobre el terreno para mantener y revitalizar el patrimonio biocultural. En la práctica, el impulso más importante para la protección y el mantenimiento de la diversidad biocultural no puede provenir de las autoridades a través de esfuerzos verticalistas (top-down), sino de la acción de las sociedades indígenas y otras comunidades de todo el mundo cuyas lenguas, identidades culturales y tierras se ven amenazadas. Referencias y recursos bibliográficos: A framework for exploring and managing biocultural heritage, Johan Lindholm, Anneli Ekblom Linguistic, Cultural, and Biological Diversity, Luisa Maffi Terralingua, Salt Spring Island, British Columbia V8K 2N6, Canada Biocultural Diversity Toolkit, Luisa Maffi and Ortixia Dilts: https://terralingua.org/shop/biocultural-diversity-toolkit/

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