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  • Montañas en transición: leer el agua para anticipar riesgos

    Deslizamientos, glaciares y ríos en el norte del Parque Nacional Los Glaciares En los paisajes de alta montaña solemos pensar el riesgo como algo repentino: una ladera que cede, una roca que cae, un camino cortado. Sin embargo, detrás de cada deslizamiento hay una historia larga, escrita lentamente por el agua, el hielo y la gravedad . En el norte del Parque Nacional Los Glaciares, en la Patagonia austral, esa historia se está acelerando. En el 2024, el Laboratorio de Geomática Andina del IANIGLA analiza en la revista Quaternary International  cómo el retroceso de los glaciares y la reorganización del sistema hídrico están condicionando la susceptibilidad a deslizamientos . Lo que muestra el trabajo es claro: donde el agua estuvo, pasó o sigue circulando, el terreno hoy es más frágil . Un territorio esculpido por agua y hielo El área de estudio se sitúa en el sector norte del Parque Nacional Los Glaciares, una región dominada por la influencia directa del Campo de Hielo Patagónico Sur. Allí nacen ríos como el río de las Vueltas , se desarrollan lagos proglaciares como Torre  y del Desierto , y se ubican extensos depósitos morrénicos. Los autores describen este paisaje como altamente dinámico: “ La región se caracteriza por una compleja interacción entre glaciares actuales, glaciares en retroceso, ríos proglaciares y depósitos morénicos .” En El Chaltén, no estamos ante un sistema estable, sino ante un territorio que se reorganiza constantemente a medida que el hielo se retira y el agua busca nuevos caminos. El retroceso glaciar como punto de partida Uno de los ejes conceptuales del estudio es que los glaciares no solo son reservas de agua, también son estructuras que sostienen el paisaje . Cuando un glaciar retrocede, deja atrás pendientes empinadas, sedimentos sueltos y superficies sin consolidar. El paper lo expresa de forma directa: “El retroceso glaciar produce pendientes sobre empinadas y expone materiales no consolidados, aumentando la predisposición a los deslizamientos.” Este proceso crea lo que podríamos llamar herencias inestables : lugares que no fallan de inmediato, pero que quedan listos para hacerlo cuando actúa un detonante, como una lluvia intensa, una crecida o un aumento de fusión estacional. El papel silencioso del agua Aunque el estudio no analiza eventos extremos de precipitación, el agua está presente en casi todos los factores que incrementan la susceptibilidad a deslizamientos. Las zonas más vulnerables coinciden con: morrenas internas y laterales, depósitos glaciofluviales, materiales cuaternarios poco consolidados, transiciones entre hielo, agua y suelo Sobre estos materiales, los autores señalan: “ Los depósitos cuaternarios dominantes están compuestos por bloques, gravas y arenas pobremente consolidadas .” Desde el punto de vista hidrológico, esto es fundamental. Son materiales que absorban y transmiten agua con facilidad, reduciendo la fricción interna y favoreciendo el movimiento en pendiente.  El agua no siempre desencadena el deslizamiento, pero prepara el terreno. Análisis detallado (1) Además, el estudio muestra que, en ciertos casos, la vegetación puede aumentar la inestabilidad al agregar peso sobre la pendiente y facilitar la infiltración profunda del agua,  elevando la presión interna del suelo. A eso se suma el legado glaciar: las pendientes con inclinaciones mayores a 30° ejercen una fuerza especialmente alta sobre los sedimentos glaciares cuaternarios,  que son materiales sueltos y poco consolidados. La orientación de las laderas también importa: las diferencias en radiación solar generan ciclos térmicos que debilitan el material, y en el área de estudio las laderas orientadas al sur muestran una mayor asociación con deslizamientos, probablemente por la presencia de morenas inestables. Finalmente, la forma del terreno juega un rol clave: las laderas cóncavas funcionan como zonas de acumulación de agua y sedimentos, volviendo al suelo más susceptible al movimiento . En conjunto, estos factores refuerzan una idea central del trabajo: el agua no solo erosiona desde la superficie, sino que también desestabiliza el paisaje desde adentro . Un contraste revelador: cuando el río estabiliza Uno de los aportes más interesantes del trabajo es mostrar que no toda cercanía al agua implica mayor riesgo . En el fondo del valle del río de las Vueltas, por ejemplo, la susceptibilidad es baja. “En el área central del valle del río Las Vueltas las condiciones no son favorables para deslizamientos, ya que se trata de una planicie de inundación con pendientes suaves.” Aquí el agua cumple otro rol: t ransporta sedimentos finos, disminuye pendientes y redistribuye energía.  En esta perspectiva, el problema en términos de gestión de riesgos reside en cómo circula el agua y qué materiales atraviesa . Cómo se estudia la susceptibilidad a deslizamientos Para analizar estas dinámicas, el estudio utiliza un enfoque estadístico conocido como Frequency Ratio Model (FRM) . Es importante entenderlo, porque es una herramienta muy extendida en estudios de cuencas y montañas. En términos simples, el método responde a una pregunta:  ¿Dónde ocurrieron deslizamientos en el pasado y qué condiciones tenían esos lugares? El proceso incluye: Inventariar deslizamientos conocidos. Definir factores condicionantes. Evaluar estadísticamente qué tan asociados están esos factores a deslizamientos. Generar un mapa de susceptibilidad En el estudio, los factores considerados fueron la pendiente, la elevación, la orientación, la litología, la geomorfología, la cobertura del suelo y la distancia a elementos estructurales. La geomorfología  —es decir, las formas del terreno— resultó ser el factor más influyente. Resultados: un mapa que anticipa El modelo permitió clasificar el territorio en distintas categorías de susceptibilidad. Las zonas de alta y muy alta susceptibilidad  se concentran en: áreas recientemente deglaciadas, morenas internas, laderas empinadas con materiales sueltos. La calidad del modelo fue evaluada estadísticamente: “El valor AUC obtenido fue superior a 0.8, lo que indica un buen desempeño predictivo del modelo.” Esto significa que el mapa no es solo descriptivo: tiene capacidad real para anticipar zonas de riesgo , lo cual es clave para la gestión territorial y planificación. “En escenarios de cambio climático, los resultados de este trabajo pueden ayudar a reducir la vulnerabilidad y mitigar riesgos.” A medida que los glaciares continúen retrocediendo, aumentará la superficie expuesta, cambiarán los flujos de agua y se modificarán las condiciones de estabilidad. En este sentido, los deslizamientos no son anomalías: son una expresión del reajuste del sistema . Este mapa muestra la susceptibilidad a deslizamientos  en el norte del Parque Nacional Los Glaciares. Los colores no indican eventos ocurridos, sino la probabilidad relativa de que un deslizamiento ocurra , según las condiciones del terreno. Las zonas marcadas como alta  y muy alta  susceptibilidad se concentran en laderas abruptas, morenas internas y áreas recientemente liberadas por el retroceso de los glaciares. Allí predominan sedimentos sueltos —gravas, arenas y bloques— altamente sensibles a la infiltración de agua. En contraste, el fondo del valle del río de las Vueltas muestra baja susceptibilidad. A pesar de la presencia constante de agua, se trata de una planicie de inundación con pendientes suaves, donde los procesos fluviales tienden a estabilizar el terreno. Además, un resultado que a primera vista puede sorprender es la alta asociación de las zonas planas con los deslizamientos. Sin embargo, el estudio aclara que esto no significa que los deslizamientos se originen en terrenos sin pendiente. La explicación es metodológica: el inventario usado incluye no solo las cicatrices donde comienza el movimiento, sino también las áreas donde el material se deposita luego del deslizamiento. En paisajes de montaña, estos depósitos suelen acumularse en sectores más planos, como fondos de valle o terrazas fluviales. Esta aclaración es clave para interpretar correctamente el mapa: muestra que los modelos no “fallan”, sino que reflejan cómo y dónde terminó moviéndose el material. Leer estos mapas, entonces, requiere entender no solo el terreno, sino también qué tipo de observaciones entran en el análisis . Medir también es una forma de justicia Las zonas de montaña con glaciares suelen ser remotas, poco instrumentadas y, sin embargo, cruciales para la provisión de agua. Mapear riesgos, comprender procesos y generar datos es una forma de no dejar estos territorios fuera del mapa . Los deslizamientos no son solo accidentes geológicos. Son la consecuencia visible de un territorio donde el agua cambió de lugar. Entenderlos requiere mirar el paisaje como un sistema vivo, donde ríos, glaciares y laderas dialogan continuamente.  La gestión de riesgos climáticos emergentes es una necesidad para todos los ecosistemas de montaña. ¡Únete a la red de HidroClim para contribuir a relevar datos útiles para la gestión de riesgos climáticos en El Chaltén!

  • Ciencia con impacto local: el trabajo de Daniela Schmidt sobre el GLOF de la Laguna Torre en El Chaltén

    En esta edición del blog entrevistamos a Daniela Schmidt , doctorante de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, quien investiga los procesos de GLOF  (Glacial Lake Outburst Flood) en la Laguna Torre. Daniela comparte los avances de su tesis, qué sabemos hoy sobre los mecanismos que detonan estos vaciamientos repentinos y cómo se modelan en un territorio que cambia aceleradamente por el retroceso glaciar. Además, conversamos sobre el papel central que pueden tener las observaciones ciudadanas de HidroClim , especialmente en cuencas con pocos datos históricos: registros simples del nivel del agua y del estado de los ríos que pueden mejorar la comprensión y la modelización de eventos extremos como los GLOF. ¿Podrías contarnos quién eres, por qué elegiste estudiar el GLOF en el Chaltén? Mi nombre es Daniela Schmidt, soy geóloga y actualmente curso mi doctorado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, con una beca CONICET. Mi investigación se centra en el riesgo geológico asociado a GLOFs, y en particular estudio el posible desborde del lago Torre y cómo podría afectar a la localidad de El Chaltén. Elegí estudiar el posible GLOF en El Chaltén porque quería que mi trabajo sirviera para algo más que el “saber científico”. Quiero que todo mi trabajo ayude a la gente, aporte información que les permita comprender la naturaleza y prepararse frente a los peligros que pueden afectarlos en su día a día.  ¿De qué se trata tu tesis? Mi tesis de doctorado se centra en el análisis del riesgo geológico asociado a un posible GLOF en el lago Torre y su impacto en la localidad de El Chaltén y los senderos turísticos. Específicamente, estudio cómo el deslizamiento activo de la ladera del cerro Solo podría ingresar grandes volúmenes de material al lago, provocando su desborde repentino y un aluvión aguas abajo.  La preocupación por un potencial GLOF del lago Torre surgió en el año 2015 cuando el profesor Winocur, mi director de doctorado, y colaboradores identificaron un deslizamiento activo en la ladera norte del cerro Solo. En ese momento el grupo de trabajo no obtuvo los fondos económicos necesarios para seguir con la investigación. Sin embargo y viendo que el movimiento de la ladera continuaba su actividad en 2021 presentamos un plan de investigación para poder desarrollar mi doctorada en esta temática. 3. ¿Cómo se vincula tu trabajo con el monitoreo o la gestión del riesgo asociado a los glaciares y lagunas pro glaciares? El objetivo final de mi tesis de doctorado es evaluar el riesgo asociado al deslizamiento en la ladera norte del Cerro Solo, que podría liberar grandes volúmenes de agua en el río Fitz Roy y provocar una inundación significativa aguas abajo.  Para seguir la evolución de la ladera desde Buenos Aires utilizo imágenes satelitales Sentinel-2A, que suelen actualizarse cada 3 o 4 días. Sin embargo, no se trata de un monitoreo en tiempo real, ya que cuando identificamos un cambio en la ladera, este ya ocurrió. Además, en el marco de mi tesis también hay dos cámaras trampa instaladas en la zona desde noviembre de 2022, una monitoreando la ladera del Cerro Solo y la otra la ladera del Cerro Techado Negro. Estas cámaras no transmiten en tiempo real, por lo que hay que ir a recolectar los datos cada unos 6 meses (o bien el equipo del IANIGLA recolecta las fotos y me las envía). A partir de las fotos puedo ir observando la evolución de las laderas, sus movimientos, qué factores los desencadenan (derretimiento de nieve, lluvias, infiltración de agua). Complementariamente, durante estos años también realicé 3 campañas de campo, lo que permitió medir directamente la evolución de las grietas, escarpas y otros signos de inestabilidad en la ladera. En los últimos 3 años la ladera del cerro Solo ha tenido mucha actividad, con caída de bloques, deslizamientos superficiales que involucran tanto el material morénico como sectores de bosque y una propagación de la “escarpa incipiente”.  En cuanto a la gestión del riesgo asociado al posible GLOF, si bien uno de los objetivos de mi tesis es proponer medidas de mitigación, de preparación y alerta temprana para contribuir al conocimiento y la generación de conciencia ante la existencia de este peligro geológico, son los organismos gubernamentales aquellos que toman las decisiones sobre cómo se gestionará.  ¿Cuáles son los principales resultados hasta ahora en relación con el riesgo de GLOF? De acuerdo a los dos modelados de inundación propuestos, el sector sur de El Chaltén sería el más impactado, afectando de manera significativa la Ruta Provincial 41 y el puente que cruza el río Fitz Roy a la entrada de la ciudad, dos infraestructuras muy importantes para la llegada de ayuda externa en caso de un evento de inundación. Dentro del ámbito de Parques Nacionales, el camping De Agostini y ciertos tramos de la senda que conduce al lago Torre también se verían afectados, lo que fue comunicado en el informe y la charla que brindamos a Parques Nacionales en Abril del corriente año.  El sector norte del río Fitz Roy, donde se concentra mayor cantidad de población, turistas y las edificaciones más importantes, no se verían severamente afectados por estos escenarios. Sin embargo, en ambos modelos que planteamos sólo consideramos una inundación con “agua limpia”; es decir, para establecer estos dos escenarios solo tuvimos en cuenta la cantidad de agua que se movilizaría en un evento de GLOF, sin considerar, por ejemplo, árboles, bloques o sedimento. Si bien muchos modelados con agua limpia sirven para establecer las bases de estos análisis , un análisis más realista debe tener en cuenta esto último (el sedimento, árboles y grandes bloques que puedan incorporarse al flujo de agua). Esto es algo en lo que estamos trabajando actualmente. Por todo lo anterior, lo más probable es que cuando establezcamos los escenarios teniendo en cuenta la participación de sedimentos/árboles/bloques , los efectos de la inundación sean mucho más graves que los planteados en los escenarios preliminares . Por más que en estos escenarios no se visualice una importante afectación del sector al norte del río, es fundamental tener en cuenta que las zonas a ambas márgenes pueden verse gravemente afectadas al establecer los nuevos escenarios con participación de sedimentos/árboles/bloques.  ¿Qué cambios observan en la dinámica glaciar o hidrológica en los últimos años que podrían aumentar o reducir ese riesgo? Del análisis de imágenes satelitales y fotografías de campo, se puede identificar que la pérdida de hielo del Glaciar Torre se ha acelerado los últimos años, duplicando la velocidad de retroceso en comparación con años anteriores. En los últimos 57 años el glaciar perdió aproximadamente unos 4 km2 de su superficie total y su frente retrocedió unos 900 metros, con una aceleración del derretimiento del hielo e inestabilidad muy marcada en el frente (esto se ve por la cantidad de témpanos/icebergs que produce el glaciar en su frente). También se ven otras evidencias como el frente del glaciar muy fragmentado, con grietas transversales y longitudinales , derretimiento del hielo que forma pequeños lagos sobre el hielo y en las márgenes que están en contacto con las laderas. Esta situación aumenta el riesgo por GLOF, ya que las laderas que antes estaban “sostenidas” en su base por hielo glacial, ahora están en contacto con el agua del lago. En sincronía con el retroceso glaciar, el tamaño del lago Torre ha aumentado considerablemente por lo que sería lógico suponer que ante un posible GLOF la cantidad de agua que podría movilizarse va a ser mayor.  ¿Cuáles son las principales incertidumbres o vacíos de información que enfrentan al evaluar el riesgo de GLOF? En el caso de la evaluación del peligro geológico, por ejemplo, para estimar las descargas picos de agua que entrarían al río Fitz Roy debido al desborde en el lago Torre se deben utilizar una serie de fórmulas y ecuaciones muchas empíricas y otras obtenidas de experimentos en laboratorios, por lo tanto, puede que estas ecuaciones no reflejen exactamente las condiciones locales. Por esto mismo, como se explica en el trabajo, según la fórmula que se utilice se obtienen resultados muy diferentes.  Además, no hay datos del nivel del lago Torre ni del caudal del río Fitz Roy y sus variaciones a lo largo del año, información fundamental para conocer las alturas de agua de referencia. Tampoco hay un sistema de monitoreo activo (en tiempo) en la ladera del cerro Solo. Si bien en el marco de mi tesis de doctorado pudimos instalar una cámara que permite observar los cambios generales en la ladera, debido al viento y al peso de la nieve no fue posible realizar mediciones directas y precisas a partir de las fotografías. Lo ideal hubiera sido colocar balizas o estacas para cuantificar el movimiento de la ladera con exactitud.  Con respecto a la evaluación de la vulnerabilidad de la localidad, no se cuentan con datos oficiales (Censo, por ejemplo) , precisos y actualizados sobre la distribución de la población por sectores, el número de trabajadores que llegan en temporada alta, o bien, la cantidad de turistas (más allá del conteo parcial que hace en ciertos sectores Parques Nacionales). Tampoco se tiene información certera de las condiciones habitacionales, sobre todo de aquellos sectores cercanos al río Fitz Roy.    ¿Qué tipo de datos o monitoreos serían necesarios para reducir esas incertidumbres (topografía de detalle, series temporales, imágenes satelitales)? Sería muy importante instalar medidores del nivel de agua tanto del lago Torre como del río Fitz Roy. Así cómo también un sistema de monitoreo de la ladera del cerro Solo y, también, la del Techado Negro mediante la instalación de estacas/balizas (inclinómetros y extensómetros, vale decir sensores de movimiento), que permitan medir el desplazamiento o la apertura de grietas; además, de medidores de presión de agua (piezómetros) para conocer la presión de agua presente en el material morénico de las laderas y su estabilidad. Otra medida fundamental, sería la instalación de una estación meteorológica que transmita en tiempo real información sobre precipitación, temperatura, humedad del suelo y una estación sismológica, ya que sismos someros pueden desencadenar algún movimiento súbito de la ladera. Todo esto necesariamente debería estar contemplado en un Sistema de Alerta Temprana que provea de información en tiempo real, precisa y rápida y que permita a las autoridades y la población tomar las acciones necesarias para actuar rápidamente ante un posible GLOF.  Desde 2019 se han producido varios mapas de inundación por diferentes instituciones. ¿A qué se deben las diferencias entre ellos? El primer mapa de inundación o más bien de susceptibilidad a la inundación elaborado por el SEGEMAR, constituyó un excelente punto de partida para los trabajos futuros. Si bien, estos mapas no muestran las profundidades potenciales de agua ante un evento de inundación si mostraban una sectorización de los lugares que podrían verse afectados. En nuestro trabajo publicado este año, la idea principal fue mejorar estos mapas de inundación indicando tanto la extensión posible de la inundación como las profundidades o alturas de agua que alcanzaría potencialmente en cada sector. Con este objetivo en mente decidimos realizar los modelados de inundación siguiendo la metodología propuesta por la Universidad de Zúrich, que nos permitió proponer dos escenarios basados en los volúmenes de deslizamiento que podrían ingresar al lago. Es importante aclarar que nuestros modelos consideran únicamente “agua limpia” durante la inundación. Sin embargo, este tipo de eventos suelen incorporar mucho sedimento, árboles y grandes bloques al flujo por lo que los escenarios planteados seguramente se verían agravados.  ¿Cuáles son las principales hipótesis o escenarios que se asumen al modelar un GLOF en la cuenca del Fitz Roy? Para proponer diferentes escenarios de inundación posibles debido al potencial GLOF en la cuenca del río Fitz Roy, el parámetro inicial que se tiene en cuenta es el volumen de material que podría deslizarse desde la ladera norte del cerro Solo e ingresar al lago Torre. A partir de este valor es posible calcular con diferentes fórmulas y procedimientos, la altura de las olas que se generarían en el lago y la cantidad de volumen de agua que sería liberado súbitamente al río Fitz Roy. Como mencioné antes, estos escenarios solo tienen en cuenta “agua limpia” sin considerar la participación de árboles/troncos, sedimentos o grandes bloques en el flujo. Para desarrollar un modelo más realista deberíamos tener en cuenta la participación de estos elementos, ya que modifican la dinámica del flujo y pueden llegar a ocasionar situaciones más críticas, como el bloqueo del puente sobre el río Fitz Roy. ¿De qué manera los datos sobre altura del agua y caudal, como los que podría generar HidroClim, te ayudarán a modelizar y reducir incertidumbres en los escenarios de GLOF? En el marco del estudio de la cuenca del río Fitz Roy, los datos que podría generar HidroClim sobre altura del agua y caudal son fundamentales, ya que actualmente no existe una estación que registre estas variables de manera continua en el río. Si bien, existen estudios previos que midieron el caudal del río, no contamos con un registro continuo en el tiempo que muestre sus variaciones a lo largo del año e incluso sus cambios ante fuertes lluvias o deshielo. Estos datos son clave para establecer un caudal base de referencia al modelar los posibles escenarios de GLOFs en la cuenca. E l comportamiento de un río de montaña como el río Fitz Roy varía significativamente y no es lo mismo establecer escenarios de GLOF cuando el río posee un caudal mínimo o cuando posee un caudal máximo . Contar con esta información permite reducir incertidumbres y generar escenarios más precisos y realistas.  ¿Puedes darnos un ejemplo de cómo la información hidrológica de la cuenca puede mejorar la prevención de riesgos y la planificación local? El río Fitz Roy, al ser un río de montaña con múltiples fuentes de aporte, desde cursos semipermanentes a lo largo de su trayectoria hasta el aporte constante del lago Torre, presenta variaciones importantes en su caudal. Conocer esas variaciones a lo largo del año, según las estaciones o, bien, durante eventos específicos como lluvias intensas o deshielo, es fundamental para construir modelos de inundación por un posible GLOF lo más realista posible. Esta información permite planificar de manera más efectiva medidas de contingencia, identificar zonas de evacuación y rutas seguras tanto para la localidad de El Chaltén como para los senderos hacia el lago Torre.  ¿Qué retos enfrentas al trabajar con datos hidrológicos en zonas remotas y glaciares? En zonas de montaña remotas, como las cuencas glaciares, uno de los principales desafíos es la falta de datos en tiempo real. Estas áreas son agrestes y de difícil acceso, por lo que la recolección diaria de información no es posible; generalmente se deben visitar los sitios cada varios meses para recuperar los datos. Además, transmitir información en tiempo real es muy complicado debido a la extensión de las cuencas y requiere sistemas de comunicación sofisticados y costosos, como antenas satelitales.  Desde tu perspectiva, ¿cómo puede la participación comunitaria en la recolección de datos aportar a tu trabajo científico y a la gestión local de riesgos? Desde mi punto de vista, la participación de la comunidad en la recolección de datos puede ser muy valiosa tanto para mi trabajo científico como para la gestión local de riesgos. Por ejemplo, guías turísticos o residentes que transitan regularmente ciertos senderos podrían registrar información sobre la altura del agua y el caudal del río Fitz Roy, datos que actualmente no tenemos de manera continua. Esta información ayudaría a mejorar los modelos de inundación ante un posible GLOF y permitiría tomar decisiones más efectivas para la prevención de riesgos en la localidad.  Agradecemos especialmente la excelente predisposición de Daniela para responder nuestras preguntas.

  • La hidrología empieza con tu mirada

    Modelar un río sin estaciones de medición: cómo la ciencia ciudadana y un poco de creatividad están cambiando la hidrología Uno de los principales desafíos de la hidrología contemporánea es que la mayoría de los ríos del mundo no cuentan con estaciones de medición de caudal que registren el flujo de agua de manera continua. Muchos hidrólogos reconocen que los datos de caudal continuo están muy limitados fuera de redes instrumentadas bien desarrolladas. Esta limitación ha sido una motivación histórica de iniciativas globales como la Decade on Prediction in Ungauged Basins  (PUB) de la International Association of Hydrological Sciences (IAHS) , lanzada porque una porción importante de las cuencas del mundo carece de mediciones continuas necesarias para aplicar técnicas tradicionales de predicción hidrológica. Sin embargo, sin datos de caudal, anticipar inundaciones, entender sequías o evaluar cambios climáticos se vuelve un desafío. Un estudio reciente, Value of water level class observations for parameter set selection in hydrological modelling  (Clerc-Schwarzenbach et al., 2025), ofrece una alternativa poderosa: usar datos ciudadanos simples junto con estimaciones hidrológicas aproximadas  para calibrar modelos en cuencas con información incompleta. Y no solo funciona: funciona sorprendentemente bien. Cuando no hay datos… pero hay personas El estudio analiza las llamadas water level class observations  (WLC), registros simples en los que voluntarios anotan cómo sube o baja el nivel del agua usando una escala visual. No dan un caudal exacto, pero sí capturan lo más importante: la dinámica , el ritmo con el que el río respira a lo largo del tiempo. Los autores lo explican con claridad: “The dynamic information provided by water level classes allows to select parameter sets that better reproduce the temporal pattern of streamflow.” Es decir: aunque no tengamos estaciones de medición completas, las observaciones ciudadanas ayudan al modelo a entender cómo se comporta el río . Además, también muestran que la consistencia es clave: “One diligent citizen scientist provided useful information, while data from many contributors were uninformative.” El valor de lo aproximado: cuando un balance hídrico reemplaza una estación Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que no hace falta tener una estación de medición formal para obtener información útil . Con un balance hídrico aproximado  —un cálculo simple de cuánta agua entra (lluvia) y cuánta sale (evaporación)— es posible estimar el caudal medio anual con un error razonable. Y ese valor, incluso con mucha incertidumbre, ayuda enormemente al modelo. “Providing a range would lead to improvement while not providing a value that was too restrictive.” Es decir: incluso un rango amplio del caudal anual estabiliza el modelo más que una cifra exacta. Esto tiene implicaciones enormes para cuencas que no tienen estaciones completas. Pocas mediciones directas pueden cambiarlo todo Aunque no haya estaciones oficiales, una cuenca puede obtener caudales reales  usando métodos accesibles para equipos de voluntarios. Estas mediciones puntuales son esenciales para transformar niveles en caudales y perfeccionar el modelo. Algunas técnicas que funcionan son: Medición directa con flotador Un método simple: se cronometran objetos flotando en un tramo conocido del río para estimar la velocidad superficial. Es aproximado, pero útil. Medición por dilución con sal Se añade una cantidad conocida de sal y se registra cómo cambia la conductividad aguas abajo. Permite obtener caudales reales sin entrar al río. Georreferenciar cada medición Registrar ubicación exacta, fotos y contexto permite comparar mediciones a lo largo del tiempo y construir curvas de gasto preliminares. Estas mediciones sustituyen, de manera colaborativa, lo que normalmente haría una estación de medición profesional. Ciencia ciudadana + datos incompletos = hidrología democrática La idea central del estudio puede resumirse así: “A wide range of mean annual discharge estimates would improve model performance… more informative than providing an accurate single value.” Es una invitación a democratizar la producción de datos. Ya no se necesita una red densa de estaciones de medición; basta con combinar diferentes fuentes imperfectas  para obtener resultados robustos: Sensores HOBO, Ciudadanos comprometidos, algunas mediciones directas de caudal, un balance hídrico aproximado, y el apoyo de datos remotos. Juntas, estas piezas producen conocimiento hidrológico útil incluso en cuencas históricamente olvidadas. Justicia climática: por qué recolectar datos también es un acto de equidad Las regiones con menos estaciones de medición suelen ser también las que más sufren los efectos de la crisis climática: inundaciones repentinas, sequías intensas, cambios en los glaciares o tormentas extremas. Pero sin datos, sus comunidades tienen menos capacidad de argumentar, reclamar, planificar o acceder a financiamiento . Recolectar datos —aunque sean simples, aunque sean aproximados— es una forma de reducir esa desigualdad. Permite que las comunidades: entiendan mejor sus ríos, registren los impactos que viven, negocien con información respaldada, y participen activamente en decisiones sobre el agua. En ese sentido, la ciencia ciudadana y la medición participativa “llenan el vacío” que dejó la falta histórica de estaciones oficiales . Son herramientas de empoderamiento, adaptación y justicia climática. No se trata sólo de ciencia: se trata de equidad entre regiones de montaña para enfrentar las nuevas tendencias climáticas. ¡SÚMATE A LA RED DE HIDROCLIM para generar en comunidad información sobre ríos en El Chaltén! Fuente: Clerc-Schwarzenbach, F., Seibert, J., Vis, M. J. P., & van Meerveld, H. J. (2025). Value of water level class observations for parameter set selection in hydrological modelling . Hydrological Sciences Journal, 70(9), 1464–1480.   https://doi.org/10.1080/02626667.2025.2489994

  • Cuatro aspectos esenciales sobre el desmonte de Bosque Nativo en la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares

    El pasado 12 de marzo, vecinos de El Chaltén advirtieron sobre el inicio de movimientos de suelo, tala y desmonte de bosque nativo, efectuados por personal dependiente del Parque Nacional Los Glaciares, con una retroexcavadora en el primer kilómetro de la senda Río Eléctrico - Campamento Poincenot.   El 14 de marzo, el intendente Horacio Peloso y el presidente de la Administración de Parques Nacionales, Cristian Larsen, convocan una reunión pública media hora antes de su ejecución para aclarar los objetivos del desmonte de bosque nativo .  Con un discurso autoritario de rediseño de las sendas del Parque, los funcionarios públicos no presentaron los papeles de aprobación de proyecto de desmonte - aunque según la Actualización del Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de la provincia de Santa Cruz , la gran mayoría del Parque Nacional Los Glaciares esté dentro de la categoría 1 de protección, la protección más alta garantizada por la ley.  En respeto de la Ley de Bosques de Argentina , y de los objetivos del propio Plan de Gestión del Parque Nacional de los Glaciares , existen marcos y obligaciones legales que APN, como administración pública del Estado, tiene la obligación de respetar.  Resumimos acá cuatro puntos críticos de incoherencias y faltas al respeto del derecho ambiental Foto - Milena Gomez El plan de gestión del PNLG ignorado por todo lo alto por la propia Administración de Parques Nacionales El plan de gestión del PNLG es el gran ausente de los discursos institucionales, enteramente reemplazado por el sensacionalista   y enigmático  Máster Plan.   Sin embargo, el Plan de Gestión del PNLG publicado en 2019 y en aplicación hasta el 2029 es la estrategia y planificación a la que está vinculada la administración, a pesar de que se integra la posibilidad de revisión y actualización.   Al ser diseñados con una visión a largo plazo, los planes de gestión en Argentina y en el mundo proporcionan un marco estratégico que permite garantizar la conservación efectiva de los valores naturales y culturales del sitio más allá de los cambios políticos y coyunturales. Este plano está respaldado por indicadores técnicos   elaborados por expertos,  que permiten medir de manera precisa el progreso hacia los objetivos de conservación establecidos. Estos indicadores no solo miden el estado de la biodiversidad, sino también la eficacia de las estrategias implementadas,   procesos de evaluación llevados a cabo por la institución , la autoevaluación o evaluación externa de las medidas  implementadas, lo que asegura que la gestión se mantenga en el camino correcto durante varios años, incluso ante nuevos desafíos. El plan de gestión del PNLG incluye un marco programático con una lista de 17 objetivos . Dentro de estos objetivos, se prevén una lista de acciones, que deben ser desarrolladas en forma de proyectos e iniciativas concretas para ejecutar el plan de gestión - sino no se pueden alcanzar los objetivos programados. Dentro de los objetivos, encontramos objetivos sobre manejo de fuego, de turismo, agua, y participación pública, como por ejemplo el objetivo de conformación de la Comisión Asesora Local: Además, el proceso de conformación de los planes de gestión  es esencialmente participativo , involucrando a las comunidades locales, actores sociales, científicos y autoridades. Son la piedra angular de la conservación de los valores del sitio Patrimonio Mundial.  Máster Plan vs. gestión participativa: ¿dónde quedan los objetivos reales de conservación? El Máster Plan, al contrario, no está publicado - no sabemos cuál es su programación, ni cómo se relaciona con los objetivos del plan de manejo del Parque Nacional Los Glaciares, con la Convención del Patrimonio ni con resultados de investigaciones científicas dentro de la Zona Norte. Tampoco sabemos si es un proyecto, un documento operativo, una idea, y cómo se relaciona con el instrumento básico de la gestión del área protegida: el plan de gestión. El concepto de Máster Plan   es unilateral y podría contradecir los principios fundamentales de la planificación de áreas protegidas. Esta postura refleja la falta de integración de saberes locales y científicos en la toma de decisiones sobre el futuro del Parque Nacional Los Glaciares. ¿Dónde está la evaluación de impacto ambiental respecto a la tala del bosque nativo? Dentro de la Administración de Parques Nacionales, existe un Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental.  Este reglamento es otra piedra angular de la gestión de áreas protegidas.  Según el Artículo 3 del Reglamento de EIA de la APN : “Todos los proyectos públicos o privados, consistentes en obras, instalaciones, prestaciones de servicios, aprovechamientos de recursos naturales, o cualquier otra actividad a desarrollarse en las áreas protegidas bajo jurisdicción de la APN sujetas al régimen de la Ley 22.351 requerirán, en forma previa a su autorización, la aplicación del procedimiento de evaluación de impacto ambiental previsto en el presente Reglamento.” Esta evaluación de impacto puede tomar la forma de un Estudio de Impacto Ambiental (EsIA), un Informe de Impacto Ambiental (IIA) o un Informe Medioambiental (IMA). Los requisitos varían según el tipo de proyecto analizado. Hasta la fecha, APN no publicó ninguna información oficial a través de la cual la comunidad se pueda informar sobre los fundamentos del proyecto, constituyendo una violación de nuestros derechos socioambientales. La institución debe seguir un procedimiento técnico-administrativo preciso , fundamento de la conservación y del Estado de Derecho. Ley Nacional de Bosques Nativos: ¿está APN ignorando que se tratan de bosques de muy alto valor de conservación que no deben transformarse? La gran mayoría del bosque dentro de la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares está zonificado dentro de la categoría 1, la categoría de más alta protección establecida por la Ley Nacional N° 26.331 de Bosques Nativos. Fuente: Ley Provincial N 3798, Actualización del ordenamiento territorial de bosques nativos. ACÁ La Ley Nacional N° 26.331, sancionada en 2007, establece los presupuestos mínimos para la protección ambiental de los bosques nativos en Argentina. Esta ley obliga a cada provincia a realizar un Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), clasificando los bosques en tres categorías de conservación: Categoría I (Rojo):  Bosques de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. Categoría II (Amarillo):  Bosques de alto valor de conservación que pueden ser utilizados bajo criterios de manejo sostenible. Categoría III (Verde):  Bosques con menor valor de conservación donde se permiten transformaciones, siempre que se realicen bajo planes de manejo adecuados En el Anexo 1 de la Actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) de la provincia de Santa Cruz, enmarcado en el artículo 6 de la Ley No 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, podemos encontrar a la superficie de bosque protegida dentro de la Provincia: Según el mismo anexo, la ley tiene los siguientes objetivos: a) Promover la conservación mediante el Ordenamiento Territorial de los bosques nativos y la regulación de la expansión del cambio de uso del suelo. b) Implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la superficie de bosques nativos existentes. c) Mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que beneficien a la sociedad; d) Hacer prevalecer los principios precautorio y preventivo, manteniendo bosques nativos. e) Fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración, mejoramiento y manejo sostenible de los bosques nativos. Las posibilidades de derogación a la categoría 1 son muy estrictas - se justifican únicamente si el proyecto es de interés público muy significativo, sin posibilidad de alternativa y esencial para el desarrollo del país.  Actualmente, la APN no publicó ningún estudio relevante permitiendo determinar los fundamentos del desmonte y su potencial alcance en el marco del Master Plan.  La brigada de sendas en el PNLG: de la cooperación internacional a la falta de apoyo institucional  Trás videos institucionales publicados en las redes sociales del presidente de APN indicando que fomenta un proyecto innovador de cooperación con técnicos de Estados Unidos , cabe recordar el historial de constitución de la brigada de sendas dentro de la Zona Norte del Parque Nacional Los Glaciares. En el 2008, se realizó un intercambio con el Parque Nacional Grand Teton y personal del área protegida, con la mediación y apoyo de Rolando Garibotti. Él nos relata que, “En inicio de 2008 vino a la zona el jefe de sendas de Grand Teton National Park para hacer una evaluación de la zona. Poco después, en 2008 y 2009, vinieron primero 5 y luego 6 especialistas en sendas del mismo parque a trabajar en la zona, estando un mes y medio cada vez. En su segunda visita se dictó un curso de nueve días del cual participaron 17 empleados de APN. Contemporáneamente, se firmó un acuerdo de colaboración con Gran Teton National Park, que permitió que varios brigadistas (tres al menos) de la seccional lago Viedma realicen pasantías en ese parque para seguir perfeccionándose. Ellos fueron los encargados de seguir adelante con la brigada de sendas local."    Más detalles de 2008/09 en http://www.fieldnotes.pataclimb.com/ A raíz de esta capacitación, “ l a Brigada de Sendas se creó por resolución interna en el año 2010, debido a la necesidad de trabajo específico de mantenimiento de senderos dentro del PNLG a causa del incremento de visitantes y la erosión observada en varios tramos de los senderos principales Fitz Roy y Torre "  ( Tesis doctoral de Sabrina Piccone ) La conformación de la brigada de sendas, la primera del país, constituyó un hito de conservación. Sin embargo, a lo largo de los años, la falta de recursos adecuados y de reconocimiento por parte de la Administración de Parques Nacionales impidió consolidar el trabajo de la brigada de sendas. Actualmente, la Zona Norte no cuenta con personal capacitado para llevar a cabo tareas de mantenimiento de sendas, generando dependencia hacia otros actores y debilitando la capacidad de gestión interna de la administración a cargo. Además, según planteos actuales de la Administración, se considera no depender de administradores del estado para el mantenimiento de la senda. Sin embargo, La IUCN, en sus Guidelines for Protected Area Legislation , subraya que las áreas protegidas deben ser gestionadas de manera autónoma , con transparencia y en beneficio del bien común,  evitando depender de intereses privados.  Confiar únicamente en el sector privado para la gestión podría generar conflictos de interés que perjudiquen la conservación a largo plazo . Es esencial que el personal capacitado dentro de las administraciones públicas sea el responsable de tomar decisiones basadas en los valores ecológicos y las normativas nacionales e internacionales, sin ceder a presiones externas. Repudiamos la falta de desarrollo de políticas públicas de largo plazo dentro del sistema de áreas protegidas del país, la falta de transparencia institucional, y a las consecuencias de las acciones del Estado cuya falta de responsabilidad impide avanzar sobre problemáticas trascendentales del siglo XXI, como la pérdida masiva de biodiversidad, la gestión del cambio climático y la justicia socioambiental.

  • Conectando comunidades locales para la conservación de glaciares: construyendo una agenda compartida para los Sitios del Patrimonio Mundial

    Este evento remoto es parte del programa oficial para la celebración del primer Día Mundial de los Glaciares y el Día Mundial del Agua, que se celebrarán el 20 y 21 de marzo de 2025. Para más información sobre este evento remoto oficial, por favor visite el sitio web de la UNESCO. El taller tiene como objetivo inspirar a la comunidad del Parque Nacional Los Glaciares, destacando los desafíos compartidos con otros Sitios Patrimonio de la Humanidad de Glaciares. A través de la exploración de posibles conexiones y colaboraciones con otras comunidades de glaciares Patrimonio de la Humanidad, el taller busca fomentar una voz más fuerte y unificada para abogar por la conservación de los glaciares a nivel global. Fecha : 20 de marzo de 2025 Hora: 18:00 GMT-3 Ubicación : El Chaltén Suites Enlace de inscripción: https://forms.gle/AtyGQA6ADUbruAs17 (Co-)organizadores: Boana, AGMEC - Asociación de Guías de Montaña de El Chaltén, el Instituto Tidelines, The Nature Conservation Fund y Huijbens Edwards. Público: La comunidad de El Chaltén y las instituciones locales & transmisión en vivo a través del Instagram de Boana. Agenda: El papel de las comunidades locales en la protección de los sitios Patrimonio de la Humanidad Comprender la importancia del estatus de Patrimonio de la Humanidad y cómo las comunidades locales pueden desempeñar un papel fundamental en la conservación y gestión efectiva de estos paisajes. Explorar cómo diferentes comunidades cercanas a los glaciares Patrimonio de la Humanidad se han organizado para la conservación, ofreciendo inspiración para los esfuerzos locales. El poder del conocimiento compartido y las campañas de defensa para la conservación de glaciares y post-glaciares en el Sitio Patrimonio de la Humanidad. Explorar el potencial para crear una red de comunidades glaciales que intercambien conocimientos y trabajen juntas en iniciativas conjuntas de defensa. Imaginar un futuro en el que comunidades interconectadas se unan para amplificar sus voces y promover la conservación de los glaciares a escala global. Proyección de un testimonio en línea de otra comunidad de glaciares Patrimonio de la Humanidad. Transformar las conexiones culturales en acciones colectivas: un diálogo para la colaboración futura. Explorar cómo las conexiones culturales con los glaciares pueden servir como una base poderosa para conectarse con otros sitios de glaciares Patrimonio de la Humanidad Preguntas y respuestas con invitados en línea. Para más información sobre el programa completo de la celebración del primer Día Mundial de los Glaciares y el Día Mundial del Agua, que se celebrará el 20 y 21 de marzo de 2025, por favor visite esta página. Descargue el PDF para acceder al programa completo:

  • OPINIÓN. La justicia climática imposible: cuando las bases democráticas se desintegran

    El 14 de marzo del 2025, un mensaje de WhatsApp circuló en algunos grupos del pueblo. Anunciaba en mayúsculas: “GENTE DE PARQUES NACIONALES CONVOCÓ A LA COMUNIDAD A UNA REUNIÓN INFORMATIVA (...) CON EL PRESIDENTE DE PARQUES NACIONALES Y EL INTENDENTE”. Este 14 de Marzo, tenía que estar publicando el registro de inscripción para un  evento que estamos preparando para celebrar el día mundial de los glaciares . Me tenía que reunir con las guías con las cuales estaba trabajando esta propuesta, para intentar construir más justicia climática. Íbamos a hablar de como conectar a las comunidades de los sitios Patrimonio Mundial con glaciares. Pero en vez de estar programando la celebración del día mundial de los glaciares en El Chaltén, nos encontramos reaccionando.  En mi cabeza, se aleja otro poquito más la justicia climática, y todos los valores que conlleva. Otra vez, estamos reaccionando, y otra vez siento que nos roban un día más, que se adueñan de nuestro tiempo.  Una y otra vez, pedimos que se cumplan los fundamentos básicos de la democracia. Para poder asegurarnos de que el sistema nos proteja mientras nos adentramos cada vez más en una zona de incertidumbre debido a los futuros impactos sociales, políticos y ambientales del cambio climático. No me siento segura, y no es por la sexta extinción masiva de especies o el cambio climático.  Es por mis representantes. Las autoridades están dando el mensaje de que, realmente, están afuera de todo. Que pueden actuar fuera de la ley : pueden empezar a desmontar sin haber publicado un estudio de impacto ambiental, pueden anunciar una reunión pública literalmente media hora antes de que se realice dicha reunión. Pueden desarmar todos los mecanismos que hacen que me sienta segura dentro de una democracia. El presidente de Parques puede aparecer en el pueblo, de un día para el otro, y empezar una reunión diciendo que el que toma las decisiones, acá, es él.  ¿En qué momento llegamos a esto?  ¿Cuál es el futuro de la Patagonia?  Lo único que siento, es que tenía ganas de crear. Pero me encontré, otra vez, exigiendo lo básico: que se respete la ley , que sepamos cuales son los objetivos de conservación para los próximos años , que exista un mecanismo consultivo uniendo el área protegida con representantes de la comunidad. Que sepamos, en los tiempos debidos, por que la administración a cargo de la conservación del sitio está desmontando árboles.  Pero exigiendo lo básico, encuentro confort en las sonrisas y la ingeniosidad de los eslóganes durante la marcha auto-convocada: « Larssen, careta, el bosque se respeta Larssen, Oso, el bosque no es negocio Es hora de plantarse  El bosque no se toca  » ¿Cómo podemos proyectarnos, ser innovadores, crear, adaptarse al cambio climático, crear iniciativas que unen justicia social con justicia ambiental, cuando solamente estamos condenados a reaccionar, vigilar, protestar?  Hace años que la comunidad pide más democracia, porque somos muchos los que amamos este lugar, los que lo vivimos y sabemos que tan diferente es del resto del mundo, en sus dimensiones sociales y ecológicas. Somos muchos los que queremos mejoras. Y aunque signifique algo diferente para cada sector, necesitamos reflexionar acerca del proyecto territorial del lugar - y esto se hace creando plataformas que permiten saber cuáles son los valores, prioridades y necesidades de los pobladores.  ¿Podrían armar la Comisión Asesora Local de una vez, o nos van a mantener al margen de las reflexiones y las tomas de decisiones trascendentales sobre el área protegida unos años más? Por Marie Anière Martinez

  • FIRMA el Llamado a la acción para una gobernanza del agua transparente y participativa en El Chaltén

    Estamos en un estado de emergencia ambiental para las aguas de la cuenca del Río de las Vueltas. En la última audiencia del 18 de diciembre de 2024 sobre el caso de contaminación por parte de la planta de tratamiento de aguas de El Chaltén, el juez destacó la gravedad de la situación. Actualmente, solo se tratan los efluentes de 800 personas del pueblo debido a la precaria situación de la planta de tratamiento de Servicios Públicos, cuando su capacidad debería cubrir a las más de 8,000 personas que se encuentran en este sitio en temporada alta. Esto significa que el 90% de las aguas residuales son liberadas en la naturaleza, y los relevamientos recientes han demostrado los riesgos ambientales y sanitarios que esto implica. ¿Un año después de nuestro pedido de cese de contaminaciones a SPSE, cómo ha avanzado la cuestión? En Noviembre 2023, los últimos resultados del proyecto de investigación “Caracterización de Ambientes Acuáticos en la Zona Norte del P.N. Los Glaciares” evidenciaron el desarrollo de bacterias multiresistentes a antibióticos en las aguas del área protegida. T Tras esta campaña de presión ciudadana firmada por más de 2.500 personas y dirigida a Servicios Públicos Sociedad del Estado, 20 vecinos del Chaltén iniciaron un proceso de amparo colectivo contra la empresa SPSE con el objetivo de obtener el el cese del daño ambiental. ¿Victoria? La sentencia cayo en Septiembre de 2024. El Juzgado Federal de Río Gallegos falló a favor de los amparistas. El fallo, además de exigir la remediación de la contaminación, brinda los fundamentos necesarios para el desarrollo de mesas de trabajo inter-institucionales participativas. Los principios de cooperación y transparencia necesarios para la gestión de las aguas de la cuenca son reafirmados, creando un espacio de posibilidades para mayor participación y coordinación entre actores a cargo de la protección de la salud de las personas y del ambiente. Para más información sobre el amparo, consulta nuestra síntesis del amparo colectivo ambiental de los Ríos Fitz Roy y de las Vueltas. Gracias a tu apoyo pudimos denunciar el estado de contaminación de las aguas del rio de las Vueltas en El Chaltén. Ahora te necesitamos para pedirle al Gobierno de Santa Cruz y a las instituciones competentes que tomen de manera urgente medidas para la correcta gestión de las aguas de este sitio Patrimonio Mundial y reserva de agua dulce del continente. Firma nuestro llamado en la página de nuestra campaña : https://chng.it/kmmwzVfWDH Seguimos en un estado de emergencia ambiental. El juez Federal afirmó que “La situación es de extrema gravedad y urgencia y requiere que de inmediato se tomen medidas con el fin de cesar cuanto antes la contaminación que se encuentran produciendo en la cuenca hídrica y en general en el ambiente circundante”, y que La inversión es urgente. La remediación a la contaminación supone inversión de recursos por el Gobierno de Santa Cruz pero también por la Municipalidad del Chaltén y Administración de Parques Nacionales. Deben trabajar mano a mano para atender a esta situación de emergencia. Por eso hacemos un llamado a la acción , en el que solicitamos que: Se reconozca el Estado de Emergencia Ambiental del Chaltén por el Gobierno de Santa Cruz y que se establezca un Comité de Emergencia Ambiental e Hídrica. Aunque Servicios Públicos tiene la obligación de reparar y aumentar la capacidad de su planta de tratamiento, la empresa no podrá alcanzar estos objetivos sin el apoyo y la supervisión de la Municipalidad, Parques Nacionales y el gobierno de la Provincia de Santa Cruz. Estas instituciones deben iniciar un diálogo, como dicta el juez, que permita una gestión coherente de las aguas residuales del territorio. También deben respaldar la recaudación de fondos para la urgente ampliación de la planta de tratamiento. Además, se requiere la recaudación y asignación de fondos. Dada la urgencia y gravedad de la situación, es necesaria la inmediata recaudación de fondos para financiar la ampliación de la planta de tratamiento, así como el establecimiento de mecanismos para un uso eficiente y transparente de estos recursos. Pedimos que se formen mecanismos de gobernanza del agua para este sitio Patrimonio Mundial de la Humanidad, reserva de agua dulce de todo el continente. Necesitamos una hoja de ruta plurianual que defina criterios de gestión compartidos y un seguimiento sistemático que trascienda contextos y coyunturas políticas, porque la protección de los sitios Patrimonio Mundial requiere continuidad en las políticas públicas. Existen preocupantes vacíos de información sobre las repercusiones de la falta de infraestructuras. ¿Cuáles son los impactos de décadas de tratamiento inadecuado de residuos fecales dentro del área protegida, y cuál es el estado de las aguas subterráneas? ¿Cuáles son los impactos actuales del vertedero, que no está sellado, y cuáles son los impactos potenciales de esta situación sobre el lago Viedma? Algunas situaciones no están caracterizadas, y otras directamente se ocultan, sin que exista ningún mecanismo de comunicación oficial sobre el estado de las infraestructuras que permita evitar problemas sanitarios y ambientales. Llamamos a que las instituciones conformen un comité de seguimiento de las principales fuentes de contaminación de los recursos hídricos y de sus impactos en la biodiversidad. ¡Comisión Asesora Local ya! Los mecanismos de consulta previa deben permitir a los ciudadanos y asociaciones abordar temas clave relacionados con la gestión del área protegida , como la gestión de las aguas. Celebramos el anuncio del Intendente del Parque Nacional Los Glaciares de que desea restablecer la Comisión Asesora Local para esta zona protegida. Alentamos esta iniciativa y esperamos que se lleve a cabo lo antes posible, incorporando una visión integradora y representativa de los habitantes de la comunidad. Incluir activamente las voces comunitarias, destacando el rol clave de las mujeres y de la juventud en la defensa de los ecosistemas. Es necesario diseñar espacios para que los pedidos y las visiones de la juventud sean legitimadas e integradas en la planificación territorial. Por la integración, como sugiere el juez, de una visión ecocéntrica de los ríos en los organismos de planificación. La visión ecocéntrica nos lleva a considerar las necesidades de los sistemas y su valor intrínseco, independientemente de los usos humanos. Pedimos que se establezcan mecanismos para aplicar estos derechos reconocidos por las autoridades judiciales provinciales y que se formalicen los sistemas de representación de los ríos en los órganos de decisión sobre la gestión del espacio protegido. Por la implementación de una visión integrada, de la fuente hasta el mar . Siendo la naciente de una de las mayores reservas de agua dulce sólida del mundo, la conservación del río debe pensarse de la cuenca hasta el mar. Las aguas no conocen fronteras y el problema de contaminación requiere que todos los actores puedan trabajar de manera coordinada para ofrecer una solución real y de largo plazo. Como dijo el juez, "cada segundo que transcurre sin resolver el problema, es un segundo perdido en lo que a protección del ambiente refiere”. ¡Gobernanza de las aguas YA! Lee la integralidad del Llamado a la acción descargandolo en versión completa en español : O la versión completa en inglés :

  • Nueva publicación: Síntesis del amparo colectivo ambiental de los Ríos Fitz Roy y de las Vueltas

    Nueva Publicación en la Biblioteca Compartida  de Boana En Noviembre 2023, los últimos resultados del proyecto de investigación “Caracterización de Ambientes Acuáticos en la Zona Norte del P.N. Los Glaciares” evidenciaron el desarrollo de bacterias multiresistentes a antibióticos en las aguas del área protegida. En un contexto de denuncias por derrames y de falta de respuesta a 80 notas de solicitud de información pública , 20 personas de la comunidad iniciaron un proceso de amparo ambiental colectivo con el objetivo de obtener el el cese del daño ambiental. El proceso de dictamen de sentencia se llevó a cabo entre Noviembre 2023 y Septiembre 2024. En este marco, los jueces del Juzgado Federal de Río Gallegos y de la Cámara Federal de Comodoro analizaron el conjunto de pruebas para caracterizar el estado actual de la planta de tratamiento de El Chaltén. El proceso jurídico implicó (1) el análisis del alcance del daño ambiental y (2) la identificación del responsable legal de la contaminación. La dinámica del amparo reveló varios vacíos normativos en relación con la norma aplicable para aguas de Parques Nacional ubicadas dentro de un sitio UNESCO. En este contexto, los jueces desarrollan argumentos perteneciendo a los paradigmas del ecocentrismo y del orden público ambiental para garantizar una máxima protección jurídica de aguas de importancia mundial. En Julio del 2023, el Juzgado Federal de Río Gallegos falló a favor de los amparistas. El fallo, además de exigir la remedación de la contaminación, brinda los fundamentos necesarios para el desarrollo de mesas de trabajo inter-institucionales participativas . Los principios de cooperación y transparencia necesarios para la gestión de las aguas de la cuenca son reafirmados, creando un espacio de posibilidades para mayor participación y coordinación entre actores a cargo de la protección de la salud de las personas y del ambiente. Para saber más acerca de los argumentos y paradigmas desarrollados, pueden consultar la "Síntesis del amparo colectivo ambiental de los Ríos Fitz Roy y de las Vueltas" disponible en la biblioteca compartida de la web de Boana (sección "PUBLICACIONES").

  • Fomentar la cooperación local-internacional para la búsqueda de soluciones de gestión de ecosistemas post-glaciares.

    Mountain Social-Ecological Futures Workshop. © Mountain Research Iniciative (MRI) La asociación Boana busca crear y fortalecer vínculos entre la comunidad d'El Chaltén y la comunidad internacional. Con el objetivo de fomentar espacios de intercambio entre saberes científicos y de gestión participativa de áreas protegidas, Boana participa de eventos y mesas de trabajo identificando herramientas innovadoras para la gestión enfocada sobre resultados.  Objetivos de trabajo del Mountain Socio-Ecological Working Group El 21 de junio 2024, Marie Anière Martínez participó cómo co-fundadora de Boana en un evento sobre investigación de ecosistemas post-glaciares organizado por el grupo de trabajo Mountain Social-Ecological Futures del Mountain Research Initiative (MRI). Este evento se realizó en el marco del III Forum Mundial sobre Biodiversidad  cuyo tema central fue pasar de la “Ciencia a la acción”. El grupo de trabajo reúne investigadores trabajando la definición de una agenda de investigación global con conocimientos locales aplicables a estos espacios emergentes. El grupo de trabajo forma parte del MRI, el Mountain Research Initiative . La producción de conocimientos permite identificar conocimientos emergentes sobre sistemas de seguimiento de zonas en proceso de deglaciación. Además, se adopta un enfoque innovador para la renovación de narrativas sobre la desglaciación.  En este marco, el grupo de trabajo convocó a 18 participantes de 13 países en Davos, Suiza, con el objetivo de intercambiar experiencias de uso de la tierra y del agua en contextos de deglaciación y conocimientos científicos útiles para la toma de decisión.   Futures Studies y ecosistemas de montaña Durante el evento se intercambiaron perspectivas sobre futures studies (estudios de los futuros) y su posible aplicación para la gestión de espacios emergentes. Los estudios de los futuros son “ el estudio sistemático de los futuros posibles, probables y preferibles, incluidas las visiones del mundo y los mitos que subyacen a cada futuro ”.  Los  futures studies  no se basan únicamente en el análisis y la proyección de las tendencias actuales y observadas. Los investigadores prestan atención a las tendencias fundamentales (socioeconómicas, políticas) y a las señales frágiles, fragmentadas y emergentes. Además, los futures studies ponen de relieve las posibilidades que se ofrecen para cada territorio según cambios de trayectoria. “ En lugar de reforzar el espíritu de desesperación y rendirse ante el futuro ya conocido y determinado de antemano, animan a las personas y a las organizaciones hacia una toma de conciencia y un trabajo en red sistemáticos y cooperativos para alcanzar sus ideales y hacer realidad sus visiones que indican su futuro deseado ”.  La creación de escenarios y la identificación de futuros deseables para las comunidades de montaña es fundamental para evitar que se generen desfases de adaptación y se profundicen las desigualdades entre territorios. Además, el resultado de los futures studies pueden proporcionar conocimientos útiles para la visualización de trayectorias de desarrollo local.  Nuevos desafíos para la caracterización del Valor Universal Excepcional del Sitio En El Chaltén, la asociación Boana identifica como medida prioritaria la realización de un asesoramiento global a escala del sitio para identificar las principales interacciones con las vulnerabilidades climáticas y no climáticas. Esta medida implica la síntesis del conocimiento científico local actualmente disponible como pre-requisito para la identificación de los vacíos informacionales actuales. Además, resaltamos la necesidad de identificación participativa de preguntas de investigación científica, con el fin de arraigar el proceso de adaptación dentro de las problemáticas de gestión locales.  Localmente, la transición a ecosistemas post-glaciares implica (1) el cambio en la descripción del Valor Universal Excepcional del Sitio (2) la emergencia de nuevos ecosistemas y la necesidad de seguimiento de los mismos, tanto en aspectos de gestión de riesgos como de análisis de nuevos refugios climáticos, (3) la creación de mecanismos de gobernanza del agua superficial y la inversión en sistemas de seguimiento participativos (4) y la necesidad de reconceptualización jurídica del nuevo ciclo de deshielo inducido por la actividad humana, en relación con las categorías de áreas protegidas y movilizando conceptos holísticos de gestión del agua de la Cuenca hasta el Océano.  Fomentar los intercambios entre la ciencia, las políticas públicas y la comunidad. La realización de escenarios de gestión del área protegida y de trayectorias de desarrollo también son prioridades para entender los impactos de largo plazo de las toma de decisión en el presente. Con el fin de conservar a los ecosistemas de la Patagonia Austral, la asociación seguirá desarrollando cooperaciones para la investigación y la búsqueda de metodologías de asesoramiento para entender los desafíos y oportunidades de gestión del área protegida. El intercambio de experiencias entre comunidades de montaña del mundo nos permite encontrar  diseñar estrategias compartidas y evitar profundizar el desfase de adaptación entre territorios.  El MRI resalta que  “el principal resultado de estos esfuerzos será la formación de una comunidad informada centrada en los futuros de las montañas. Esta comunidad llevará a cabo diversas actividades, como sintetizar los conocimientos actuales sobre el futuro de las montañas, intercambiar enfoques y métodos para afrontar estos retos y promover iniciativas para anticiparse a los cambios en las montañas y mejorar la capacidad de adaptación de las comunidades locales.”  Agradecemos a la organización del evento por el MRI y la posibilidad de integrar a los desafíos de gestión de El Chaltén dentro de una agenda global de investigación sobre ecosistemas post-glaciares.

  • Comunidad en Ciencia: Primer taller de introducción a los desafíos locales de la adaptación al cambio climático en El Chaltén, Patagonia Austral

    Por Natali Ormazábal, El Chaltén. Un domingo otoñal de lluvia en el Chaltén, afuera hay “pesto” como le dicen por aquí, una combinación de viento, lluvia y frío. Los días se acortan y se va poniendo fresco. Eran las seis de la tarde. Estábamos en una sala del Hotel Chaltén Suites formando parte de un encuentro entre vecinos de la localidad y una científica investigadora y amante de los glaciares, para dialogar sobre el rol de los glaciares en la vida de una comunidad y su comportamiento ante el cambio climático. La asociación Boana, quien actúa en Chaltén desde su creación, aborda temas de gestión participativa del agua, el monitoreo comunitario de los ecosistemas, y la adaptación al cambio climático en zonas montañosas. Y en esta oportunidad llevó a cabo una jornada de “Ciencias de la criosfera y adaptación del cambio climático” con la presencia de la Dra. en glaciología y geomática andina, actualmente Presidenta del Grupo de Trabajo “Monitoreo Ambiental y de Infraestructura” de la Comisión Técnica II, de la Sociedad Internacional de Fotogrametría y Sensoramiento Remoto (ISPRS): Gabriela Lenzano. Un encuentro en el cruce entre ciencia, ciudadanía y activismo Marie Anière, co-fundadora de Boana, comenzó con la presentación del taller pasadas las 6.10h de la tarde. Éramos más de 30 personas presentes. Dió un recorrido sobre adaptación al cambio climático, horizonte de planificación y decisiones políticas e introdujo los conceptos de vulnerabilidad e impacto. Y finalmente compartió 3 planes de adaptación que se realizaron en Europa. El objetivo de este encuentro era iniciar un primer diagnóstico de vulnerabilidad participativo con la comunidad para la adaptación al cambio climático. Un desafío mundial que supone intercambios de saberes El pasado julio del año 2023 se registró el mes más caluroso de la historia documentada de la tierra. También, en ese mismo año, fue declarada la “era de ebullición global” por la ONU; y, situándose Chaltén dentro de un área protegida, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en donde los glaciares retroceden cada año, fue oportuno generar este diálogo abierto. Asi es como se creó un espacio de conexión entre las investigaciones de una glacióloga y las observaciones de los vecinos que viven al pie de los circos de glaciares colgantes de la zona norte del parque, y al lado del lago más profundo de Sudamérica, el Lago Viedma. Gabriela Lenzano viajó desde Mendoza a El Chaltén invitada por Boana, y gracias al apoyo de la IACS (International Association of Cryospheric Sciences) / IUGG, para iniciar un diálogo local sobre la necesidad de adaptarse al cambio climático, haciendo hincapié en los resultados de las investigaciones realizadas por IANIGLA, también miembro de la Asociación Internacional de Ciencias Criosféricas, sobre el comportamiento de los Glaciares Upsala, Perito Moreno y Viedma. “Los glaciares son termómetros de sensibilidad al cambio climático”, mencionó la investigadora, fuerte y claro, y la sala escuchaba en total silencio. Los mismos cumplen un rol de identidad para quienes habitan la región de El Chaltén, y a su vez desempeñan un papel fundamental como testigos de las condiciones medioambientales pasadas, presentes y futuras. Esta sensibilidad a los cambios ambientales está condicionada principalmente como consecuencia del cambio climático, agregaba. Para fines del siglo XX la mitad de los glaciares de montaña del mundo habrán desaparecido si la temperatura aumenta de 1.5 grados de aquí a final del siglo, lo cual es un objetivo muy optimista a día de hoy. El nivel medio del mar va aumentando debido a la contribución de los glaciares con su derretimiento, y esta tendencia se ha acelerado 2 veces más que en el siglo XX. Los impactos sobre algunos ecosistemas se acercan a la irreversibilidad, comentaba después. Un momento interesante y de alarma se generó ante las proyecciones de dos secuencias (imagen abajo) sobre cámaras instaladas en los glaciares Viedma y Perito Moreno, en los que puede observarse el movimiento y oscilación de los glaciares. Y el que más llamó la atención fue el fuerte retroceso frontal registrado del Glaciar Viedma en los años 2014 a 2016, para el cual se observa la gran cantidad de masa de hielo que se desprendió. Por lo que, la interacción del mismo con el agua acelera su retroceso de forma considerable. El Glaciar Perito Moreno, por 100 años osciló, avanzó y retrocedió; actualmente está debilitado en sus márgenes y también sufre de vulnerabilidad climática. El glaciar Viedma, es una gran masa de hielo que ha experimentado desde el año 2014 a la fecha una pérdida de 5,5 km2 de superficie de hielo con un retroceso frontal de 2 km aproximadamente, y cuya profundidad del lago cerca del frente del glaciar es de 900 m. Se han registrado velocidades frontales de 3.5 m por día. Por ende, entre los presentes imaginamos el fiordo que quedaría expuesto cuando el Glaciar en cuestión siga retrocediendo. Algo lejos y fuerte de imaginar pero que a su vez está ahí, sucediendo de a poco. Entre los datos compartidos por Gabriela, se muestra que entre 1978-2018 se registró una pérdida de hielo en 28 glaciares que integran el Parque Nacional de los Glaciares de −1.44 ± 0.15 m a−1 w. e. Según escenarios futuros si se logra reducir severamente las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2100, aun así 20% de los glaciares desaparecerían en la Patagonia Austral, por ende, los ecosistemas evidentemente van a cambiar. Actualmente se está trabajando en proyecciones futuras de la región. “Ante este escenario de incertidumbre, ¿qué laderas son más susceptibles o propensas a sufrir deslizamientos?”, nos invitó a preguntarnos conjuntamente. El destino inminente del turismo glaciar La modificación del paisaje por el cambio climático acrecienta la vulnerabilidad en los ecosistemas existentes y la población estable y transitoria, y en este marco se habló sobre el concepto de “Turismo glaciar” y su destino inminente. El desarrollo del turismo glaciar El Chaltén y El Calafate, que son los asentamientos de la región que desarrollan el turismo como base de su economía, debe convertirse en un actor social que debe formar parte de las acciones de adaptación. La importancia del saber local de la comunidad en la construcción del análisis de vulnerabilidad al cambio climático. Gabriela resaltó que son muy importantes las percepciones de las comunidades sobre los problemas ambientales y sociales, su nivel de organización y participación, y el tipo de actividades que desarrollan conjuntamente con el área protegida. Se hizo mención entonces del proyecto “Donde Nacen Las Aguas (DNLA)” el cual combina ciencia, gestión y participación comunitaria con el objetivo de desarrollar nuevas prácticas de conservación de los ecosistemas acuáticos de la Patagonia Austral. Dentro de las acciones que podrían llevarse a cabo, Marie resaltó la importancia de conformar y consolidar mesas de trabajo para confeccionar un sistema de gestión local para ayudar a integrar los resultados del monitoreo de los sistemas físico y social a través de espacios comunitarios. Sería muy venturosa una integración de la ciencia, gestión y comunidad. Al finalizar la exposición, algunos participantes dispararon sus inquietudes sobre la profundidad del glaciar Viedma y su flotación; preguntando qué es lo que pasaría con el aumento de ese agua y cómo eso afecta el cauce de los ríos. Algunos guías de montaña compartieron imágenes tomadas por ellos sobre un cambio abrupto en el margen izquierdo del glaciar Viedma, es algo que vemos todos, que lo percibimos quienes vamos a esos lugares cada año, contaron; se trata de lagunas que se forma en los márgenes de los glaciares y depositan el agua sobre ellos, acelerando el proceso de retroceso. Surgieron también algunas propuestas, encadenado a lo anterior, se propuso que en el marco de ciencias participativas podría crearse una plataforma colaborativa con imágenes que vayan tomando los usuarios del parque. También se planteó sobre el proyecto de ley ómnibus de la gestión presidencial actual y de cómo al cambiar las reglas del juego, podría agravarse la realidad de los glaciares. Al cerrar el espacio un vecino pidió la voz y preguntó, mirándola a Gabriela: “¿Y qué necesitan ustedes, los investigadores, de la comunidad para llevar a cabo su trabajo?“ Estas inquietudes y su participación, demuestran el interés y el amor de los habitantes de Chaitén por contribuir a cuidar los glaciares, su hogar. Hecho que genera buenas expectativas para las interacciones para la adaptación que podrían suceder en adelante. Una turista estaba con sus hijos, dos niños. Se acercó antes de retirarse, agradeció la instancia y resaltó su importancia de estos espacios para las generaciones futuras. Fue un gesto bello que aportó también el clima armonioso de la jornada. Pasadas las 21 h finaliza el taller, afuera seguía el pesto. Esa combinación necesaria de viento, lluvia y frío, la precisa para que sigan existiendo los glaciares que quedan.

  • Contaminación por hidrocarburo en el Lago Argentino: el rol de las observaciones comunitarias para cooperar con los objetivos de conservación del área protegida.

    Desde el 11 de abril se han detectado manchas de hidrocarburos de varios kilómetros de longitud en el brazo rico del lago argentino. Se han localizado restos de hidrocarburos mediante imágenes por satélite y observaciones comunitarias. Steffen Welsch, guía de montaña en el Parque Nacional Los Glaciares y residente de El Calafate, es uno de los principales informadores de la situación. Según sus observaciones, “la mancha tiene aproximadamente 19 kilómetros. Sabemos de la situación desde el 12 de abril, día en el cual se realizó un acta de guardaparques. El 18 de abril se registra oficialmente el acta, y el 22, después de observaciones de terreno con las autoridades competentes, se clausura un barco de transporte, el Alacaufe, por sus malas condiciones.” Esta situación nos recuerda la importancia de las observaciones comunitarias para la implementación del plan de manejo del área protegida. En el marco del programa Guardianes de la Cuenca, recopilamos información comunitaria para crear una base de datos cartográfica de problemáticas ambientales de este sitio patrimonio mundial de la UNESCO. Registrar eventos permite mejorar el alcance de proyectos de cooperación internacional y de ciencias ciudadanas. En un contexto en el cual no existe un programa de seguimiento de las aguas en la mayoría de los cuerpos de agua de la cuenca, la prevención de contaminaciones es particularmente importante en la zona. Además, la difusión transparente de información ambiental sobre el alcance de la contaminación es fundamental para que la comunidad pueda saber en qué estado de conservación se encuentran los ecosistemas de la zona. La conservación de los ecosistemas acuáticos del área protegida requiere de una cooperación multi-actor. El sector privado tiene un papel fundamental en la prevención de contaminaciones y en la creación de planes de contención. La comunicación transparente a través de mesas de diálogo y comités de cuenca es necesaria para el intercambio de información científica, comunitaria e institucional. La transparencia de las instituciones es una de las condiciones del pleno ejercicio de los derechos democráticos ambientales. Recordamos algunos puntos claves de las consecuencias de los derrames de hidrocarburos: El estancamiento de hidrocarburos en la superficie interrumpe los intercambios de oxígeno entre el aire y el agua y reduce la penetración de la luz, lo que altera la fotosíntesis. Pueden cubrir a los organismos vivos con una capa aceitosa que los asfixia. Pueden provocar trastornos genéticos. Son cancerígenos para los seres humanos, los moluscos y los peces. Pero además : La gravedad del impacto de los vertidos de hidrocarburos depende de diversos factores. Las condiciones naturales, como la temperatura del agua y el clima, también influyen en el comportamiento de los hidrocarburos en los medios acuáticos.* La mayoría de los hidrocarburos flotan inicialmente en la superficie del agua y son transportados por la acción de las corrientes superficiales y los vientos. La trayectoria de los hidrocarburos en la superficie de una gran masa de agua (lagos) puede estimarse si se conocen los parámetros de fricción relacionados con las corrientes y la velocidad del viento.** Algunos de los factores que afectan a la capacidad de propagación de un vertido de hidrocarburos son la tensión superficial, el peso específico y la viscosidad. La tensión superficial es la “medida de la atracción entre las moléculas superficiales de un líquido”. Cuanto mayor sea la tensión superficial del petróleo, más probable será que el vertido permanezca en su lugar. Si la tensión superficial del petróleo es baja, el petróleo se extenderá incluso sin la ayuda del viento y las corrientes de agua. La viscosidad es la “medida de la resistencia al flujo de un líquido”. Cuanto mayor sea la viscosidad del aceite, mayor será su tendencia a permanecer en un mismo lugar. *** * https://www.iisd.org/articles/insight/exploring-what-oil-spills-do-fresh-water **https://science.gc.ca/site/science/fr/blogues/dans-coulisses-scene-scientifique/deversements-dhydrocarbures-activites-scientifiques-deccc ***https://www.itopf.org/fileadmin/uploads/itopf/data/Documents/TIPS_TAPS_new/TIP_2_Fate_of_Marine_Oil_Spills.pdf

  • Recibimos a Gabriela Lenzano, glacióloga del IANIGLA, para cruzar miradas entre la ciencia y los usuarios de la montaña sobre las evoluciones locales de los glaciares vinculadas al cambio climático.

    Para el final de temporada turística de nuestra linda localidad, recibimos a Gabriela Lenzano, glacióloga del IANIGLA, con el apoyo del IACS (International Association of Cryospheric Sciences. Invitamos a la comunidad a participar en la charla del domingo 7 de abril, a las 19 horas en Chaltén Suites. ¿Cómo pueden servir los datos científicos para una aplicación de los saberes por los usuarios de la montaña? ¿Cómo pueden interactuar las observaciones de los usuarios de la montaña y la modelización científica? ¿Cómo evolucionan las prácticas de montañismo frente a nuevos desafíos climáticos globales? Estas son algunas de las preguntas que nos haremos en compañía de Gabriela Lenzano y bajo la moderación de Marie Anière Martinez, presidenta de la asociación Boana. Programa: WORKSHOP 1 Diálogos entre ciencia y comunidad: En este taller participativo, identificaremos oportunidades de adaptación al cambio climático en la Zona Norte del Parque. En una primera parte, realizaremos un recorrido de buenas prácticas de adaptación e ilustraremos con ejemplos. En una segunda parte, realizaremos mesas de trabajo con los participantes acerca de temáticas centrales de la adaptación al cambio climático. Ecosistemas pos-glaciares y Agua de deshielo: ¿cómo son los paisajes con descargas anuales de 10 gigatoneladas? Riesgos de deslizamientos en la Zona Norte: comparación de los mapas de deslizamientos de la Zona Norte con las observaciones de terreno. Economía del turismo y adaptación al cambio climático: retos de la diversificación, slow tourism y planificación local WORKSHOP 2 En este segundo taller, compartiremos percepciones, observaciones y emociones, como motores de la acción ecológica. Destacaremos además el papel importante que tienen las mujeres en la comunidad como lideres de iniciativas de preservación del ambiente. Abriremos el diálogo a miembros de la comunidad invitades para tratar del liderazgo ambiental y de propuestas colectivas. Sobre la investigadora Gabriela Lenzano : La Dra. M. Gabriela Lenzano posee más de 18 años de experiencia en investigación interdisciplinaria en el campo de la glaciología basado en ciencia geoespacial y tecnología de la información. Actualmente es responsable del Laboratorio de Geomática Andina (LAGEAN) e investigadora Adjunta del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET, Argentina). Su trayectoria ha estado enfocada en la dinámica glaciar en la Patagonia Austral y Andes Centrales a través de la detección de cambios mediante técnicas de extracción de datos provenientes del sensoramiento remoto. Actualmente se desempeña como presidenta del Grupo de Trabajo 8 denominado “Monitoreo Ambiental y de Infraestructura” de la Comisión Técnica II, de la Sociedad Internacional de Fotogrametría y Sensoramiento Remoto (ISPRS).

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Sede social: 3, Impasse du Peyrou

09000 Foix, Ariège, Francia

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